Solía contar, que la frase que el sacerdote leyó en la ceremonia de su boda le influyó mucho en sus primeros años de matrimonio.
Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Génesis 2:21-24).
Durante mucho tiempo, los abrazos, los besos y las miradas, mezcla de amor y pasión, para él y su esposa, fueron como una fusión total del uno con el otro. Eran “DOS EN UNO”
Llegaron tiempos de trabajo duro en el campo profesional y hubo que hacer mucho esfuerzo para sacar la familia adelante. Durante este tiempo, decía, tuvieron que desarrollar tareas de forma independiente e incluso atender y disfrutar de los amigos de forma separada.
Cuando llegó a sus manos la poesía de Khalil Gibran sobre el matrimonio, se sintieron identificados con el mensaje de la misma. (más…)