Un verdadero amigo

“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”. Prov. 17:17.

Es muy fácil ser amigos cuando todo va bien, cuantas veces hemos visto, que la gente se nos acerca cuando somos populares, cuando económicamente andamos bien, cuando tenemos algo de lo cual ellos pueden sacar provecho. Lamentablemente, esto sucede en todos lados, cuantas veces sucede que hay personas que van a la iglesia siempre, y cuando faltan nadie se da cuenta, o si se dan cuenta, no les importa lo suficiente como para hacerle una llamada telefónica, para preguntarle por qué faltó, quizás esa persona estaba enferma, o pasando por algún problema pero nadie se enteró, ni siquiera sus “amigos”.

Un amigo verdadero, es aquel que en todo tiempo te ama, sin importar si ahora sos pobre, si te mandaste alguna macana, si perdiste todos los exámenes, o si hiciste el ridículo alguna vez. Un amigo verdadero, te ama a pesar de que muchas veces no está de acuerdo con vos, a pesar de que tomes decisiones que él no comparte, él te sigue amando, aunque todos los demás hablen mal de ti y se burlen.

En la vida te vas a llevar miles de decepciones, te vas a dar cuenta que muchos de aquellos que pensabas que eran tus mejores amigos, en un momento dado, te dieron la espalda, te dejaron de lado, tacharon tu número de teléfono, te olvidaron y quizás pensas que ya no podes volver a confiar en nadie más.

El ha estado contigo en los momentos más difíciles, cuando llorabas él lloraba a tu lado, por que a pesar de que te merecías el sufrimiento, el no te quería ver sufrir, El ha permanecido a tu lado siempre a pesar de que tu no has creído en El, aunque te has reído de sus palabras, El quiere darte su amistad incondicional, él se quitó sus ropas de rey, y se hizo hombre para venir a morir por ti, para que tuvieras vida eterna.La realidad es que ni tu ni yo somos amigos perfectos, ninguno de nosotros podemos cumplir al pie de la letra todas las características que se pueden enumerar para encontrar al verdadero amigo. Pero existe alguien que aunque tú no le ofrecieras tu amistad, él te la dio sin pedir nada a cambio. El te conoce aunque quizás tú no le conozcas, conoce cada detalle de tu vida, está a tu lado y nunca te ha fallado aunque tu no le has prestado atención cómo él se lo merecía. Ese amigo se llama Jesús.

Porque El quiere tener una amistad íntima contigo, pero tus faltas, nuestras faltas, nos separan de El. Si quieres aceptar su amistad, tienes que empezar pidiéndole perdón por todas las veces que le fallaste, pecando, aun sabiendo muchas veces que lo que hacías estaba mal. Jesús te ofrece su amistad, ¿La aceptás?

El gozo es la llave del avivamiento

Estamos a las puertas del derramamiento del Espíritu Santo más tremendo de la historia, algo que nunca el mundo ha conocido. Este avivamiento de Dios se encuentra punto de nacer. Como una mujer, es la Iglesia la que debe darlo a luz y la criatura está en el canal de parto y Dios espera que seamos lo suficientemente persistentes y esforzados en clamar y prepararnos para ese glorioso tiempo profetizado. No podemos olvidarnos de la experiencia dolorosa de Israel, cuando fue reprendido por Dios en tiempos de Ezequías: “Día de angustia, de reprensión y de blasfemia es este día, porque los hijos han llegado hasta el punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas”. (Isaías 37:2)

Así ha estado la Iglesia por mucho tiempo: Pecado, falta de testimonio, desánimo, impotencia, obras muertas, religiosidad. El pueblo de Dios ha sufrido de falta de fuerzas como para dar a luz el avivamiento. Pero esta nueva generación tiene que ser distinta. Es el tiempo y Dios está a punto de soltarlo sobre nosotros ¿Tendremos la fuerza de una mujer dando a luz? No tengo dudas que sí. Estamos buscando el rostro del Señor con hambre y desesperación. Estamos clamando, ayunando, creyendo, santificándonos y buscando su presencia como nunca antes. Estamos buscando recuperar la sensibilidad y humillándonos ante la autoridad de su Palabra. Creemos que el Espíritu Santo está siendo derramado sobre toda carne.

Es poderosa esta imagen de algo que está a punto de nacer, porque una madre que está a punto de dar a luz, primero hace fuerzas para que el bebé nazca, pero en los últimos instantes la madre no puede elegir hacerlo o no, otra fuerza la toma, es un impulso más fuerte que ella y todo lo que puede hacer es cooperar. Lo mismo ocurre con un avivamiento: Respiramos, pujamos y trabajamos hasta que otro poder nos toma.

Pablo le habla a los romanos del poder vivificado diciendo: “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros” ¡Tenemos que trabajar para que el poder de la resurrección de Cristo sea liberado y de a luz el avivamiento! La palabra vivificará en griego significa “hacer vivir”, o traer vida, o dar nacimiento. Este mismo poder que dio nacimiento a un milagro de resurrección está disponible en nosotros para dar nacimiento al avivamiento ¿Cómo? A través del gozo. ¡Sí! ¡La llave del poder de resurrección para sobreponernos a la angustia, a la adversidad es el gozo!

Nos dice Hebreos 12:2 que debemos correr con los ojos puestos en Jesús “el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. Jesús tuvo las fuerzas para subir a la cruz en el gozo de vernos redimidos y rescatados de la perdición. Es una de las fuerzas espirituales más poderosas del Reino. Es una cualidad que sostiene a una persona a través de los tiempos difíciles hasta el nacimiento del poder de Dios. El gozo es una fuerza que invadió los avivamientos a través de los siglos porque donde está la presencia de Dios hay plenitud de gozo.

¿Por qué debemos gozarnos? Porque es el tiempo de la restauración y los que sembraron con lágrimas están cosechando con alegría ¡Este es un tiempo de cosecha! Y porque así como Isaac, el hijo de la promesa nació, y se llamaba risa, el Espíritu Santo está derramando un gozo nuevo sobre su Iglesia.

En Lucas 15 encontramos tres parábolas, y en cada una, hay un elemento común. En la parábola de la oveja perdida dice el Señor: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido…”. En la segunda, de la moneda perdida, vuelve a decir: “Gozaos conmigo, porque he encontrado la moneda que había perdido…” Y la tercera parábola, la del Hijo Pródigo, el Padre dice: “¡Vamos a celebrar!” Sí, la idea de la fiesta fue del Padre porque su hijo que había muerto, volvió a la vida.

La Iglesia debe vestirse de gozo porque el Señor viene pronto y la promesa de Isaías 25:9 es una realidad: “Y se dirá en aquél día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación”

El Señor nos está preparando una gran fiesta, un gran banquete. Muchos de nosotros hemos sentido el desprecio que el mundo tiene hacia los cristianos. Pero Dios está cambiando esto. La iglesia está siendo animada. Un banquete se ha preparado, y la celebración ha comenzado. Este es el Dios que nos ha salvado, éste es el Dios en quien hemos esperado ¡Nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación!

“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y GOZO en el Espíritu Santo”(Ro. 14:17)

Pastor Roberto Vilaseca. Iglesia Cristiana Fuente de Vida

Dios se perfecciona en tu debilidad

Me gusta mucho el consejo que Pablo le dio en una oportunidad a Timoteo un joven al quien el quería como si fuera un hijo; le dice: encarga y enseña estas cosas. Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza. Timoteo 4:11 ( nvi)

En otras palabras lo que Pablo le decía era no dejes que las criticas, el menosprecio las palabras negativas traben tu potencial vos saca lo mejor de vos, págales bien por mal y aféctalos positivamente con tus palabras, con tu conducta, con tu amor, con la fe que tenes en Dios y con la pureza de tu corazón.

Debemos saber y tenerlo siempre presente que estamos hechos a su imagen y semejanza por eso debes tener una buena autoimagen, debes mirarte al espejo y decirte: “yo lo puedo lograr porque estoy hecho para cosas grandes y no importa lo que piensan los demás, solo te tiene que importar lo que Dios piensa de vos y te voy a decir lo que Dios piensa de vos.

 El te dice: “Yo te cree para que seas un rey, un sacerdote, para que domines, para que conquistes y seas un ganador; dentro tuyo deposite mi Espíritu Santo el cual te capacita ¡¡para cualquier cosa que quieras lograr!! ¡Sos un vencedor porque sos mi hijo y te amo! Pero deja sacar ese potencial que esta dentro tuyo y salí a conquistar tu sueño. El potencial es la capacidad que esta dentro tuyo que aun no la usaste pero esta disponible.

Dios se perfecciona en tu debilidad, decime cual es tu debilidad y te diré en lo que serás experto, si lo dejas a Dios tomar el control de tu vida y empiezas a declarar palabras de fe, como todo lo puedo en Cristo, Él esta conmigo no soy yo, sino Él en mi y lo voy a lograr porque puedo hacerlo.

Yo admiro mucho a mi pastor como se maneja y predica en el ámbito secular, en la televisión y a través de sus libros, lo hace realmente muy bien. Un día lo escuche cuando dijo que su debilidad fue por muchos años predicarles o hablarle a los no cristianos y menos por TV entonces dijo “Dios te perfecciona en tu debilidad” y el te ayudara en todo aquello que te cuesta realizar ÉL se engrandece en tu vida, entonces sabrás que es Dios quien lleva adelante tu vida.

Había leído miles de veces este pasaje pero en esta oportunidad se me revelo a mi espíritu y dije guauuu entonces yo podré predicar en público y escribir, algo que era imposible para mi.

Entonces decime ¿en que no te sentís capacitado en que no te sentís preparado? Tal vez sea para expresar tu amor a alguien, para ascender en tu trabajo, para rendir esa materia que parece imposible Tal vez luches con la timidez y el menosprecio de alguien; pero hoy deci basta me voy a enfocar en dar lo mejor de mi, inténtalo hasta que te salga, voy a prepararme, estudiar, llenarme de Dios y Él se encargara de lo imposible.

La persona que dice no puedo, ya fracasó antes de empezar, tenemos que pensar bien de nosotros mismos, como lo hace Dios con nosotros. Por eso debes cuidar todo en tu vida, tu salud espiritual, física y tu aspecto personal. En la Biblia dice amaras a tu prójimo como a ti mismo, pero resulta que siempre lo tomamos a este versículo solamente como que tengo que amar a las personas y esta bien, pero también dice: “como a ti mismo”.

Vos tenés que ser el primero que te ames, no esperes que los demás lo hagan por vos cuídate valórate, querete y aprende  a guardar tu corazón, no se lo entregues a cualquiera, apártate de las amistades que te dañan, de las que no aportan nada bueno a tu vida, hay personas que te hacen perder el tiempo y el tiempo es muy valioso, debemos cuidarlo, el tiempo es vida, que se pude aprovechar o malgastarlo.

Dios te súper bendiga!

Erica Correa. Luminares.org

Con Dios en bicicleta

Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera.

Pasaron los años, y me hablaron de que sin dejar de ser Dios, era también mi Padre, un Padre infinitamente misericordioso que me había amado ya desde antes de la creación del mundo y seguía amándome, que en Él vivía, me movía y existía y que siempre estaba a mi lado.

Y empecé a amarle. Y de repente, empecé a sentir mi vida como si fuera un viaje en bicicleta, pero ¡era una bici de dos!, y noté que Dios viajaba conmigo y me ayudaba a “pedalear”.

No se como, ni sé cuando sucedió que Él me sugirió que cambiáramos los lugares, lo que sí sé, es que mi vida no ha sido la misma desde entonces.

No confié mucho en Él al principio, me costó mucho darle el control de mi vida. Pensé que la echaría a perder, porqué yo sabía muy bien donde iba, ya tenía el camino y la meta fijados, aunque todo fuera un tanto aburrido y predecible, incluso las caídas. Sin embargo, cuando Él tomó el mando ; me olvidé de mi “aburrida” vida y mi vida se convirtió en una aventura. ¡Mi vida con Dios empezó a ser y sigue siendo muy asombrosa y emocionante!.

Me di cuenta que Él conocía cosas que yo no sabía acerca de andar en bici, Él conocía secretos… Sabía como doblar para dar vueltas cerradas, brincar para evitar obstáculos llenos de piedras, buscar senderos abiertos en los que su compañía se hacía “luz” cuando en mi vida se hacia de noche y habían desaparecido la luna y las estrellas, incluso sabía “volar” para no caer en precipicios. El conocía caminos diferentes con paisajes hermosísimos, a través de montañas y de valles, y bordeabamos ríos y atravesabamos pueblos y con velocidades increíbles. Lo único que yo podía hacer era sostenerme; aunque pareciera una locura.

Y cuando le decía “estoy asustado”, Él se inclinaba un poco para atrás y por unos segundos cogía mi mano y mi temor desaparecía.Y cuando le decía: “estoy cansado”; o me preocupaba y ansiosamente le preguntaba: “¿a dónde me llevas?…” Él giraba un poco la cabeza, y escuchaba su voz llena de ternura que me decía: “PEDALEA Y CONFÍA EN MI…”.

Así que comencé a confiar en Él..

Él me llevó a conocer lugares desolados, donde reinaba el hambre, la pobreza, la enfermedad, la injusticia, y también me llevó a conocer gente con un corazón lleno de dones, lleno de amor, de generosidad, de justicia, de alegría y de paz. Ellos me dieron esos dones para llevarlos en mi viaje; nuestro viaje: de Dios y mío. Y Él me dijo: “Comparte estos dones, dalos a la gente, son sobrepeso, mucho peso extra , así te irás pareciendo a mí, que todo cuanto tengo os lo he dado y el viaje se nos hará más ‘ ligero’ “. Y así lo hice con la gente que ibamos conociendo. Y allá íbamos una y otra vez, Él y yo…

… ahora ya no le digo nada; estoy aprendiendo a “pedalear” con otro ritmo, por los más “extraños lugares”, estoy aprendiendo a callar y a disfrutar de la vista de este paisaje nuevo y de la suave brisa en mi cara. Y sobre todo estoy aprendiendo a gozar de la increíble y deliciosa compañía de mi Dios.

Se que Él lleva la bici y confío del todo en Él.

Solo le digo de vez en cuando que estoy “cansado”, porque me gusta verle girar ligeramente la cabeza hacia mi y escuchar como me dice, con una ternura inefable: “ÁNIMO, ¡PEDALEA! Y CONFÍA EN MI, YO TE LLEVO”…

El bordado de Dios

Cuando yo era pequeño, mi mamá solía coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba que estaba haciendo. Ella me respondía que estaba bordando. Observaba el trabajo de mi mamá desde una posición más baja que donde estaba sentada ella, así que siempre me quejaba diciéndole que desde mi punto de vista lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.

Ella me sonría, miraba hacia abajo y gentilmente me decía: “Hijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondré sobre mi regazo y te dejaré verlo desde mi posición”.

Me preguntaba por que usaba algunos hilos de colores oscuros y por qué me parecían tan desordenados desde donde yo estaba. Unos minutos más tarde escuchaba la voz de mi mamá diciéndome: “Hijo, ven y siéntate en mi regazo.”

Muchas veces a lo largo de los años he mirado al cielo y he dicho: “Padre, ¿qué estas haciendo? Él responde: “Estoy bordando tu vida”. Entonces yo le replico: “Pero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, ¿porqué no son más brillantes?”. Y Dios parece decirme: “Mi niño, ocúpate de tu trabajo… que yo estoy haciendo el mío. Un día te traeré al cielo y te pondré sobre mi regazo y verás el plan desde mi posición. Entonces entenderás…”

Fuente:  www.aciprensa.com

Cuánto vale un billete de 100 dólares

Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Marisa en un bar a tomar un café. Deprimido descargó en ella sus angustias…que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación…todo parecía estar mal en su vida.

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 100 dólares y le dijo: – Alfredo, quieres este billete ? Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo: – Claro Marisa…son 100 dólares, quién no los querría ?

Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle: – Y ahora igual lo quieres ? – Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 100 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas.

Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado. – Lo sigues queriendo ? – Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 100 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor…

- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido… lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.

Alfredo quedó mirando a Marisa sin atinar con palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba  profundamente en su cerebro.

Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: - Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas  mal…pero me debes un billete NUEVO de 100 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite !!

Seguramente esta historia te suene familiar. Muchas veces, como Alfredo, desenfocamos nuestra mirada cuando nos pasan cosas que no esperamos, cosas que nos hacen preguntarle a Dios por qué a nosotros. Cuando este tiempo llegue, que podamos mirar a nuestro Papá y centrarnos en Él y no olvidemos quiénes somos, hijos del Rey! 

Un minuto

Un minuto sirve para sonreír. Sonreír para el otro, para tí y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua. Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.

Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el “sí” o el “no” que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.

En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, crer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante.
Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos. De todos los minutos bien vividos.

Un minuto… Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta… pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas. Decimos “un minuto” y nos parece nada. Pero c
ómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.

Un minuto… parece increíble… parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo.
Alguien alguna vez dijo: “Vive cada minuto como si fuera el último”.
Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente. Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que “si no es hoy será mañana”. Tu tiempo es ahora… el futuro es incierto… Vive cada minuto intensamente.

Valora cada minuto que Dios te ha dado en esta vida. Que no vayas sin rumbo, que busques su verdadero sentido. Busca tu propósito y persíguelo hasta el fin. No permitas que tu vida pase delante de tus narices sin hacer nada, sin valorar tu tiempo. Dios te tiene de su mano para acompañarte.

El anillo del rey

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total… Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje – el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey -. Pero no lo leas – le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “Esto también pasará“.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

¿Qué quieres decir? – preguntó el rey -. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

Escucha – dijo el anciano -: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había
desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:
Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

Palabras de Charles Chaplin

¡Hey, hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa…
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!
Ama por encima de todo, ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre!
Olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz.

¡Busca!
Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación.

¡Acepta!
La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!
Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.

¡Eh! Mira…
Mira a tu espalda, cuantos amigos…
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras…
¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!
Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!
Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.

Oye…
Escucha lo que las otras personas tienen que decir,
es importante.

Sube…
Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.

¡Descubre!
Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.

¡Hey! Tú…
ahora ve en paz.

Yo preciso decirte que… TE ADORO,
simplemente porque existes.

Charles Chaplin

Entrevista con Dios

Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una Gran entrevista, y mi deseo fue concedido permitiéndoseme una reunión con DIOS!!!

-”Pasa” me dijo Dios “¿Así que quieres entrevistarme?”
-”Bueno”, le conteste, “Si tienes tiempo…”

Se sonrió por entre la barba y dijo:
-”Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo.”
Que preguntas quieres hacerme?
-”Ninguna nueva, ni difícil para ti:
¿Que es lo que más te sorprende de los hombres?”
Y dijo:
“Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por ser niños”.
“Que primero pierden la salud para tener dinero y acto seguido, pierden el dinero para recuperar la salud”.
“Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro”.
“Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido”.

Y pensar que YO…, con los ojos llenos de lagrimas y la voz entrecortada dejó de hablar. Sus manos tomaron fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo y para cortar el clima, le dije:
“Me dejas hacerte otra pregunta?”
No me respondió con palabras, sino solo con su tierna mirada.

Como Padre: “Que es lo que le pedirías a tus hijos?”

“Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que pueden hacer es dejarse amar”
“Que aprendan que toma años construir la confianza y solo segundos para destruirla”
“Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino A QUIEN tienen en sus vidas”
“Que aprendan que no es bueno compararse con los demás; pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos”
“Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita”
“Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlaran”
“Que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas”
“Que aprendan que a perdonar se aprende practicando” “Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben como demostrarlo”
“Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad”
“Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos”
“Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno ha encontrado un verdadero tesoro
Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a si mismos”
“Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen”
“Que de lo que siembra, cosechan; si siembran chismes, cosecharan intrigas. Si siembran amor, cosecharan felicidad”
“Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas, sino aprender a ser feliz con lo que tienen”
“Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones”
“Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por los que les falta y carecen”
“Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente”
“Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos, llegan lejos en la vida”
“Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores”
“Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja mas rápidamente de ellos, o que al dejarlas ir, las deja para siempre a su lado”
“Que a pesar de que la palabra amor puede tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso”
“Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos, el quererlo exige todo, el amor lo entrega todo”
“Que nunca harán nada tan grande para que los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente, los amo a pesar de sus conductas”
“Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de mí, es la distancia de una simple oración…”

Y así, en un encuentro profundo, tomados de la mano, continuamos en silencio… Será posible que alguna vez aprendamos?
Bueno si…. pero, no es gratis.

Fuente: www.leonismoargentino.com.ar