Dispone tu corazón

… Y he aquí una mano me tocó , e hizo que me pusiese sobre mis rodillas … Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer dia que dispusiste tu corazón a entender y humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras Yo he venido… [Daniel 10:10 y 12]

“Si tú dispusieres tu corazón, Y extendieres a él tus manos; Si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, Y no consintieres que more en tu casa la injusticia, Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, Y serás fuerte, y nada temerás”. [Job 11:13-15]

Es importante notar cómo Dios pone la responsabilidad sobre el individuo.

Él trata personalmente, aunque también tiene tratos con iglesias y naciones.

Lo hermoso es que la relación con Dios no depende ni de la persona, ni del lugar donde uno vive, ni de las circunstancias externas.

“Si tú dispusieres tu corazón… ”. [Job 11:13]

Queremos que Dios nos dé lo mejor que tiene.

Pero a veces lo que le damos a él son las sobras o lo mediocre.

Así que no podemos esperar que Dios nos dé lo mejor de sí.

Si no le correspondemos de la misma manera.

Venimos a la iglesia cuando nos queda bien.

Oramos cuando tenemos una necesidad urgente.

Leemos la palabra y tendemos la mano al prójimo de vez en cuando.

Tú no puedes esperar el 100% de parte de Dios, si le estás dando el 50%.

Esto no quiere decir que todos tienen que renunciar a su trabajo y salir a predicar.

Pero lo que significa que a medida que recibimos mayor conocimiento debe haber un mayor compromiso y una mayor entrega.

Un discípulo es aquel quien transforma su vida al recibir la instrucción de la palabra.

Es un proceso que demanda un poco más cada día, hasta que dices.

- Tú eres el Señor de mi vida.

- Me rindo 100% a ti.

Este es un proceso que dura toda la vida, debemos rendirnos 100% de lo que hasta ahora hemos entendido a través de la revelación del Espíritu Santo, pero a través del tiempo tendrás que continuar rindiéndote.

Tal vez el 100% de hoy, el año que viene sea un 80% de todo lo que él espera de cada uno de nosotros.

Dios no te pide que esperes a ser perfecto para entregarte al él, sino que en la medida en que vayas entendiendo, te rindas totalmente.

Y al suceder eso, el Señor te va ir ampliando la revelación y este proceso de toda la vida es una aventura fascinante de crecimiento.

Dispone hoy tu corazón y seguí a Jesús con todo el corazón.

Fuente: Lugon Blog; Ministerio El Remanente Inc

 

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