Dónde pones tu Fe


Los primeros discípulos fueron conocidos como “creyentes”. Jesús dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible” (Mc 9.23). La fe siempre ha sido la marca de identificación de un discípulo de Jesús.

Cuando Adán pecó, salió fuera del circulo de dependencia de Dios y entró al circulo de independencia, que es la incredulidad. Esa es la razón por la cual Dios ha colocado tal prioridad sobre la fe. Es la senda a través de la cual nos encaminamos de regreso a la dependencia de Dios.

La fe opera más allá de los cinco sentidos. Se trata de una habilidad sobrenatural provista por Dios.  En Hebreos 11.1 define a la fe como …la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. En definitiva, ¡Fe es creerle a Dios! 

Esta Fe en Dios descansa en tres pilares fundamentales de la misma naturaleza de Dios: Dios no cambia (Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación – Santiago 1.17); Dios no falla (Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová – 1 Crónicas 28:20) y Dios no miente. (Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? – Números 23:19).

Y si faltaba algo para que pudiéramos gozar de la fe, Jesús vino a dar la base de nuestra fe con su muerte y resurrección, Él es nuestra inspiración, como menciona en Hebreos 12.2 “Puestos los ojos en Jesús, autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.

Ahora, si no estamos gozando de esta fe, si hay crisis en nosotros acerca del poder de Dios, quizá esté falla
ndo en  algunos de los puntos que mencioné más arriba. Quizá estés desenfocado y escuchando lo que habla el diablo, sin buscar la voluntad de Dios. Porque hay algo muy importante para que opere la fe y esto es el oir la Palabra de Dios ( Romanos 10.17).-  Dios no anima al dirigirnos una “palabra” que es aplicable a nuestras circunstancias. Esto puede suceder mientras leemos la Biblia o cuando escuchamos la voz del Espíritu Santo hablándonos desde nuestro interior.

La fe se expresa en nuestras vidas a través de obras que Dios mismo preparó de antemano para que anduviésemos en ellas, y que en definitiva terminen glorificando Su nombre y dando testimonio innegable de su presencia obrando en nosotros. A partir de haber nacido de nuevo, lo que vivimos, lo vivimos en la fe del Hijo de Dios que nos amó y se entregó por todos nosotros.

La fe lleva una acción. Cree lo que Dios te dice, atiende su Palabra y ponla en obras!!