En busca del océano


“Usted Perdone”, le dijo un pez a otro, “es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado”

“El Océano”, respondió el viejo pez, “es donde estás ahora mismo”

“¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano”, replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

Quizás el Océano que tanto has buscado esté perdido en algún rincón de tu corazón, …quizás en algún lugar de este rincón.

Muchas veces tenemos lo que estamos buscando frente a nuestras narices y se nos “pasa de largo”. Esperamos que nos sorprenda con algo mágico, con luces de colores, algún truco o algo que nos deje boquiabiertos. Imaginemos lo felices que podríamos ser si pudiéramos maravillarnos con las pequeñas cosas de la vida, con aquellos milagros que hace Dios a diario. No te pierdas de lo importante, mira tu vida con perspectiva, agradece cada pequeña maravilla.

Que Dios bendiga tu vida!