Hágase Tu voluntad


Siempre pienso que en la vida diaria no somos realmente capaces de prever todas las consecuencias de nuestras acciones con precisión. Con tantas variables fuera de nuestro control, tal vez sea muy prudente agregar en nuestras oraciones un “Hágase Tu voluntad”, como en el comienzo del “Padre Nuestro”.

La mayoría de las veces creemos que Dios no tiene tiempo para ocuparse de nuestras cosas, nuestros proyectos, futuro. Ahí es donde empezamos con el pie equivocado. Es “el principio del fin”. Nos empezamos a estresar, desgastar todas nuestras fuerzas. Nos enojamos con los demás porque los demás no se amoldan a nuestro plan. Todo nos lleva a frustración.

Y la solución es simple! Dice en su Palabra: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán” (Mt 6:33-34).

Que en este comienzo de año podamos encomendar cada día a nuestro Dios para que se haga Su Voluntad, que podamos estar enfocados en su plan y no desgastemos nuestros días en lo que no es necesario. Si Dios sabe lo mejor, de qué sirve que yo intente controlarlo a mi manera.

Es tiempo de buscar su voluntad, que el Señor sea realmente el Señor de nuestra vida.