La Carreta Vacía
Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un
pequeño silencio me preguntó: – Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas
alguna cosa más? Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:
- Estoy escuchando el ruido de una carreta. – Eso es -dijo mi padre-. Es una
carreta vacía…
Pregunté a mi padre: – ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la
vemos?
Entonces mi padre respondió: – Es muy fácil saber cuándo una carreta está
vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido
que hace.
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando
demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o
violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de
menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:
“Cuanto más vacía esta la carreta, mayor es el ruido que hace”.
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás
descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que
tienen es dinero. Y nadie está mas vacío que aquel que está lleno de sí
mismo.
EFESIOS 5:8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz