Esfuérzate por lograr lo mejor

Cualquier cosa que hagas en este día hazla bien.

Una diferencia entre el fracaso y el éxito es que la persona exitosa realiza bien las tareas simples, en cambio la persona fracasada evita o las hace por salir del paso.

El trabajo desempeñado con demasiada rapidez, los atajos tomados, la falta de atención a los detalles, las pequeñas negligencias, producen grandes daños al progreso humano.

Por eso recuerda que por pequeña que sea una tarea, si es parte de tu trabajo, entonces es importante y hazla de la mejor manera posible.  La Biblia nos dice que todo lo que hagamos hay que hacer como para el señor en el trabajo, en los estudios, en la casa y cuando le servimos a el en una area de la iglesia,  todo hay que hacerlo con amor.

Colosenses 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres

Una hora de tu tiempo

-Papá ¿Cuánto ganas por hora?
El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso:
-No me molestes, que estoy cansado.

-Pero … papá –insistía- dime, por favor, ¿Cuánto ganas por hora?
La reacción del padre fue menos severa. Solo contestó:
Ocho pesos por hora.

-Papá ¿Me podrías prestar cuatro pesos?

El padre montó en cólera y le dijo:
-Vete a dormir y no me molestes.

Había caído la noche. El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable y, queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. En voz baja preguntó al pequeño:
- ¿ Duermes hijo mío ?
- Dime Papá…. (contestó entre sueños).
- Aquí tienes el dinero que me pediste (respondió el Padre).

El pequeño le dio las gracias y metiendo su manito bajo la almohada sacó unos billetes.
-Ahora ya completé el dinero…. tengo ocho pesos. ¿ Me podrías vender una hora de tu tiempo? …

Casi todos los días llegamos  a casa cansados, es tarde, estamos hambrientos… pensamos en la deliciosa comida que habrá preparado nuestra esposa y esperamos que los niños no estén demasiado “ruidosos”. Ellos, en cambio, esperan a papá ansiosos, deseando contar todas las aventuras que han ocurrido a lo largo del día. Qué espera Dios de nosotros? Seguro ya tienes la respuesta. Los hijos son la mayor bendición que Dios puede darnos. C
omienza hoy! Separa una hora de tu día para compartir con los niños, para descubrir qué tan grande es tu imaginación, sus sueños, su mundo. Simplemente, ámalos