Predica la Palabra

“que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” II Timoteo 4:2

En estos tiempos en los que las cosas están cada vez mas lejos de la voluntad de Dios, es cuando urge una solución para frenar esta corriente de pecado y rebeldía hacia Dios.Y somos nosotros como embajadores del reino de Dios, los que somos llamados a traer esa solución, somos nosotros los que debemos servir de instrumentos en manos del Señor para que él pueda manifestarse a este mundo que día a día se pierde el en pecado.

Pablo le escribe a Timoteo, algo que nos debe llamar a reflexión, del porque cada vez se ven cosas mas horribles en este mundo. Han aparecido muchas sectas, las cuales provienen de fábulas o de concupiscencias de hombres que han apartado su oído de Dios y han tomado su palabra como medio para sacar beneficio propio.

Pero de qué manera, el cuerpo de Cristo puede ser ese instrumento útil para Dios, para poner fin a tantas palabrerías que se han levantado alrededor del mundo. Pues en el texto de referencia (2 Timoteo 4:2) vemos las instrucciones mediante las cuales el pueblo del Señor debe tomar parte en la recuperación de la sana doctrina.

Esa solución es predicar el evangelio, y la preocupación de Pablo es grande pues desde aquellos tiempos muchos se estaban levantando con sus propios pensamientos y apartaban a las personas de la verdad que es Cristo, por lo cual Pablo encarece a Timoteo delante de Dios (2 Timoteo 4:2), esto es como una suplica poniendo a Dios como testigo, para que no hubiese opción a excusas después.

Pues lo que mejor saben hacer muchos hijos de Dios es poner excusas, pero tú debes predicar el evangelio, ya que muchas personas están siendo engañadas con falsas doctrinas, doctrinas de hombres, que queriendo ensalzar el oído a muchos hablarán cosas contrarias a la verdad.

Y lo más triste es que la gente tiene necesidad de oír palabras que restauren sus vidas, y estos falsos hijos de Dios lo que hacen es aprovecharse de esta situación para sacar beneficios; en otros casos al mundo le gusta oír algo nuevo, algo que les venga a decir que lo que esta haciendo esta bien, que sigan adelante, pero la realidad es otra, pues el mundo hace las cosas que son contrarias a Dios, lo que los esta llevando a una muerte segura.

Mientras tanto el pueblo de Dios sigue adormecido, poniendo excusas, “Yo no se que decirles”, “nunca he predicado”, “no estoy listo”, en fin, un sin número de excusas que para lo único que sirven es para hacernos sentir bien con nosotros mismo, pero que realmente no trae una solución al problema, y es tan real esa frase que dicen por allí “Desde que se inventaron las excusas nadie queda mal”, pues realmente no deberíamos ser cristianos de excusas, sino de acción.

Para ejemplificar, si tú trabajas en una fabrica, en la cual hay muchos desperfectos que reparar, crees que seria correcto ir donde tu jefe y decirle “En la universidad nunca me enseñaron a resolver estos problemas” o “Yo no estoy listo”, “Nunca he resuelto un problema como este”, pues lógicamente que no iras donde tu superior con excusas, sino que por el contrario llevaras soluciones o incluso le reportaras que ya el desperfecto esta bajo control y que no hay de que preocuparse.

Entonces porque razón, le ponemos excusas a Dios a la hora de que tenemos que predicar el evangelio de Cristo, debemos venir ante Dios con soluciones, con acciones, no tratando de lavarnos las manos de una responsabilidad que es de todos, no solamente de los evangelistas, o máximas autoridades de la iglesia, no, esto es para todos los que forman el cuerpo de Cristo, esto es para ti y para mí.

Yo te puedo asegurar que en este momento en el que lees este mensaje, las personas que te rodean, están esperando que tu le hables de Cristo, que les hables de su amor manifestado al mundo en la cruz.

Ya basta de poner excusas, las iglesias están llenas de cristianos que “se están preparando”, y nunca terminan de prepararse, por lo cual nunca predican, no con esto estamos diciendo que no es beneficioso prepararse en las cosas de Dios, claro que no, todo lo que sea útil para la obra de Dios está bien, pero muchos toman como excusa eso para evadir la responsabilidad que ha pasado de generación en generación en la iglesia.

Esos que dicen estarse “preparando”, seguramente Cristo vendrá y ellos todavía estarán preparándose.

Predica la palabra en todo tiempo.

Fuente: jesusvive.com Escrito por Oscar Avila