Alma vs Espiritu

El creyente espiritual tiene facultades sobrenaturales, espirituales, domina sobre los deseos, sobre los pensamientos, en cambio, el creyente carnal o almático no puede dominar sus pensamientos. Muchos me dicen: “¿Qué culpa tengo yo? ¡Los pensamientos me vienen solos!” Yo te diré cómo es la cosa, esos pensamientos que vienen a tu mente han entrado porque tú se lo permitiste.

La persona alienta su alma con pensamientos que provienen de lo que escucha o de lo que ve. Tú naciste vacío de pensamientos, te has llenado de ellos en el camino, los pensamientos no han venido solos, tú comenzaste a dejar entrar determinadas ideas o pensamientos, por ejemplo, si has estado viendo pornografía es lógico que te vengan pensamientos pornográficos.

Tú no quieres que esos pensamientos estén pero los alimentaste. Te vienen ideas y deseos; has estado viendo pornografía y resulta que un día llegas a tu casa y le dices a tu esposa que quieres hacer tal o cual cosa; ella queda con los ojos desorbitados y te pregunta: “¿De dónde sacaste esas ideas? ¿Qué quieres hacer conmigo?” ¡Eso es el resultado de determinadas cosas que viste, y que hablaste! ¡Nosotros alimentamos nuestra alma, así como alimentamos nuestro cuerpo!

Conozco personas que sólo toman Coca-Cola, no toman agua, tienen esa bebida en su cuerpo. La Coca-Cola produce una enfermedad que afecta la cobertura que hay sobre los nervios, que es la mielina. Y si tú no comes tomate ni lechuga y sólo te gusta el asado, o comes carne todos los días y encima frita, tu cuerpo tendrá los problemas que son provocados por alimentarte mal, se te llenan las arterias de grasa, te perjudica el corazón o el cerebro, y pronto tu cuerpo sufrirá las consecuencias, porque te alimentas mal.

O te gusta ponerle mucha sal a la comida pero te un día te estalla la presión. ¡Lo que comemos nos afecta! Supongamos que sólo te gusta comer pasta, así que te alimentas sólo de pasta, pero esa decisión va a perjudicar tu cuerpo.

Tú tienes que decidir alimentarte bien, debes variar los alimentos y comer frutas, verduras, etc. En lo espiritual sucede lo mismo, si te vas a alimentar de la palabra de Dios tu vida espiritual estará fortalecida; si anhelas las cosas de Dios y aprendes a escucharlo y a amarlo, tu vida espiritual se va a enrobustecer. Parece tonto cuando algunos cristianos me dicen: “No se lo que me pasa, me siento debilitado”. ¡Te has debilitado porque dejaste de alimentarte con aquello que mantiene tu vida espiritual sana!

¡Dios necesita gente llena del Espíritu Santo, llena de poder, de gloria y quiere llenarte a ti! Hay gente que no le sirve para nada a Dios. ¿Para qué te va a mandar a hacer algo si no tienes poder, no tienes fe? Eres débil y declaras que ni siquiera puedes orar. ¿Conoces a esos cristianos que no oran, no leen la Biblia, que asisten una vez a la semana a la iglesia? Después no saben por qué están débiles. ¡No comas nada, bebe Coca-Cola todos los días y después cuéntame cómo estás!

¡La vida cristiana normal es una vida de poder! El Señor derrama su Espíritu Santo sobre los creyentes; Él dijo: “…recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,…” (Hechos 1:8) y la Biblia señala que el Espíritu que Dios nos ha dado es un Espíritu de poder, de amor y de dominio propio.

La vida almática es débil, la persona puede ser creyente pero no la domina el Señor sino el cigarro; tú te quejas que Dios no te ayuda a dejar el pucho, pero no es que el cigarro tenga poder para dominarte sino que es por tu debilidad que no lo dominas. Lo mismo sucede con las drogas, con la pornografía, con la infidelidad, etc. ¡Dominan al creyente que no está fortalecido espiritualmente!Ahora, el creyente que está lleno del Espíritu Santo tiene un espíritu de poder.

Uno dice: “Me siento débil, no puedo contra esto porque me puede”. ¡Todavía lo confiesa y eso es peor! El creyente débil se declara perdedor, se declara vencido en muchas circunstancias. ¡Pero una persona creyente no necesita hacer fuerza para vencer el pucho, necesita estar lleno del Espíritu Santo! ¡Si eres un adúltero, no necesitas hacer fuerza para no ser así, necesitas ser lleno del Espíritu Santo! Dios nos ha dado un espíritu de poder, de amor y de dominio propio; este último significa que tengo poder, tengo dominio sobre mis deseos, mis pensamientos y emociones.

No es una cuestión tuya sino del Espíritu Santo, pero cuando el creyente no lo toma en cuenta, cuando no está lleno de la palabra y del poder de Dios, comienza a ser dominado por sus deseos, pensamientos y emociones. ¡Pero no necesitas luchar contra eso sino por ser lleno de la presencia de Dios!

Los pensamientos gobiernan a los débiles, mas los fuertes gobiernan sus pensamientos. No es que el pensamiento entró solo sino que lo dejaste entrar. El responsable de tu mente eres tú, no es Dios ni el diablo, tú decides qué pensamientos entrarán en tu vida. Cuando te sientes débil y tienes pensamientos que no puedes sacar de tu mente, como por ejemplo, en las noches, esos pensamientos dan vueltas y vueltas y no te dejan dormir, tienes que tomar la Biblia y un cuaderno, comenzar a anotar pasajes bíblicos y memorizarlos. ¡Ahoga esos pensamientos que rondan tu mente con la palabra de Dios!

Una de las cosas que aprendí criando peces, es que, cuando está muy sucia el agua de la pecera, no puedes quitarla toda porque se van los peces también, entonces debes ir añadiendo agua limpia de a poco y quitando al mismo tiempo el agua sucia de a poco; cuando quieres acordar tienes la pecera limpia.

¡Métele a tu mente palabra de Dios, asiste a la iglesia seguido, lee cosas buenas! La gente señala que un libro es cultura, pero no es así porque hay libros que son una porquería, en cambio hay otros buenos. De este modo, el creyente que se alimenta de la palabra de Dios comienza a fortalecerse en su mente.

El que es espiritual tiene dominio propio sobre sus sentimientos y sus pensamientos, pero el que es carnal, sus pensamientos y sus sentimientos le dominan. El creyente espiritual genera situaciones, pero las circunstancias no lo dominan, éstas no mandan sobre su vida porque es Dios quien lo hace. ¡Si Dios manda sobre tu vida, las circunstancias no te pueden quitar el rumbo!

Fuente: Una existencia superior planificada para ti -misionvida.org

Dios te está llamando

No hay peor estado en la vida que vivir a contramano de Dios. Que Dios se nos resista en nuestro camino porque no estamos obedeciendo a su voz y a su llamado. Parece que toda la vida se nos vuelve en contra porque Dios nos manda hacia una dirección y nosotros vamos hacia otra.

De esto tiene mucho para contarnos el profeta Jonás, quien fue llamado por Dios para que se dirigiera hacia Nínive a llamar a esa ciudad al arrepentimiento y él se hizo el distraído y se fue en dirección contraria. Intentó escaparse de Dios, pero no podemos ocultarnos de él. Todos sabemos lo que ocurrió, cuando se desató la tormenta en el barco en que viajaba y finalmente, ya en el agua fue tragado por una ballena.

Es muy peligroso caminar fuera de la voluntad de Dios. Sobre todo cuando él nos ha elegido para cumplir con una tarea para sus nobles propósitos. Dios siempre estuvo llamando a los hombres para llevar adelante sus planes.

Llamó a Noé para no destruir a toda la humanidad, a Abraham para levantar su pueblo, a José para salvar a Israel de la destrucción, a Moisés para liberarlo de la esclavitud, y a Gedeón para darle victoria frente a sus enemigos. Llamó a Samuel para que sea su sacerdote, a David para que sea rey y a profetas como Elías, Eliseo, Ezequiel y Jeremías para llamar al arrepentimiento al pueblo de Dios.

Dios nos diseñó para cumplir con un propósito, cada uno de nosotros fue diseñado de manera única, formado para hacer ciertas cosas. Antes que Dios te hiciera decidió qué rol quería que jugaras en la Tierra. Por eso Pablo le dice a los Efesios que “nos escogió en él antes de la fundación del mundo, habiéndonos predestinado” (Efe.1:4).

Él planeó con exactitud cómo quería que lo sirvieras, y te formó para esa tarea. Eres de la manera que eres, porque fuiste hecho para un ministerio específico. Y Dios usa todo eso para formarte, para que ministres a otros, y te forma para servirlo a Él. Dios no desperdicia nada.

Pienso en la vida de José que, que debió atravesar por tantas crisis y situaciones incomprensibles, hasta que finalmente fue exaltado y pudo reconocer que cada hecho en su vida había sido parte de un plan perfecto de Dios. O en Moisés, que desde que nació fue predestinado para transformarse en el líder que llevara al pueblo de Dios desde la esclavitud a la tierra prometida. Pero él recién encontró el sentido a sus contradicciones cuando fue llamado por Dios desde una zarza en el desierto.

El llamado nos llega cuando Dios determina que es el momento de llevarlo adelante. Esto lo entendió Pablo quien le escribió a los Gálatas: “Cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia”. Y cuando un hijo de Dios, escogido por Dios para una tarea específica, comienza a llevarla adelante en el tiempo determinado por Dios, con el respaldo del Espíritu Santo, su vida lleva un fruto abundante.

Ser llamado requiere compromiso. Un cristiano que no entiende su llamado no se compromete. No encuentra una motivación para esforzarse. Piensa que otros tienen que hacerse cargo, ellos sólo van a la iglesia para recibir bendición, pero no encuentran otro sentido de la vida cristiana. Otros salen a predicar, ellos no. Otros se preocupan por aprender, ellos no. Otros toman la carga de visitar a los están con necesidad, ellos no.

¡Qué distinto es encontrar a un cristiano que reconoce su llamado! Como Jeremías, los llamados tienen un fuego interior que no se puede apagar. Los llamados son los primeros en decir “envíame a mí” al Señor. Los llamados dejan todo por servir al Señor. Los llamados no se detienen hasta terminar la obra.

¿Por qué tengo que responder a su llamado? Porque sabemos que somos de Dios y el mundo está bajo el maligno, porque las multitudes están hambrientas y desamparadas, y porque el tiempo es corto y los campos están blancos para la ciega
Dios te llama una vez más. Dice “Hijo, ve hoy a trabajar a mi viña. Yo voy a capacitarte y darte las fuerzas para que termines la tarea”.

Dile que sí al Señor y vive en el gozo de cumplir el propósito para el que fuiste soñado por Él.

Fuente: Pastor Roberto Vilaseca. Iglesia Cristiana Fuente de Vida

El dulce sabor de una mujer exquisita

‘Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a sus pies, sino aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz.

Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo, es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.

Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos, es aquella que sacrifica su sueño temporalmente por hacer felices a los demás. (más…)

El puente – Refelxión

Esta es la historia de un par de hermanos que vivieron  juntos y en armonía  por  muchos años. Ellos vivían en granjas separada, pero un día cayeron en un conflicto, este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos, hombro a hombro, compartiendo maquinaría e intercambiando cosechas y bienes en forma continua. Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.   (más…)

Reflexiones acerca de la fe (Por HAC)

 

La fe es sin lugar a dudas un tema apasionante y misterioso.  Hablamos mucho de ella, pero llegar a entenderla y a desarrollarla en nuestra vida no es tan sencillo.  ¿Qué significa andar por fe y no por vista?  ¿Cómo tener fe en medio de la incertidumbre?  ¿Qué hacer para que nuestra fe aumente?  Estas y otras son preguntas que exigen una respuesta bíblica. (más…)

Nuestros pensamientos definen nuestro entorno

Nuestro entorno no es otra cosa que la expresión o manifestación externa de nuestras creencias internas.

Nadie más que nosotros somos los gestores de nuestro destino. El depende directamente de nuestros pensamientos.

Es imposible ejercer una acción directa sobre las cosas externas. Estas no son otra cosa que los efectos de causas internas.
Si de alguna manera pudiéramos cambiar lo externo sin alterar el tono de nuestros pensamientos, equivaldría a pensar una cosa y manifestar otra.

Es imposible pensar una cosa y precipitar otra. Si deseamos una vida armoniosa y feliz, primeramente debemos tener pensamientos positivos y armoniosos.

Si deseamos ser sanos, debemos pensar en salud y cultivar la mayor cantidad de momentos de paz y alegría.

La medicina moderna hace mucho hincapié en la higiene física, para que de esta manera no nos ataquen las bacterias y demás gérmenes. De la misma manera, tendríamos que cultivar nuestra higiene mental, limpiándonos de los gérmenes de pensamientos negativos y de las bacterias del humor negativo en el error.

Pensamientos

Es aceptado en el mundo médico que casi el 90% de las enfermedades físicas y mentales son de carácter psicosomático. Esto equivale a decir que, de pensamientos y emociones negativas se derivan patologías mentales y físicas muy variadas.

Los pensamientos que generan emociones fuertemente negativas producen estados negativos en nuestro físico (enfermedades).

Nuestro cuerpo es el receptáculo donde se vuelcan todos nuestros pensamientos y emociones negativas. Si estos son de concepción cotidiana y muy profunda, la energía que producen comienza a expandirse hacia nuestro entorno, enfermando a los seres que nos rodean y luego, manifestándose hacia afuera negativizando y destruyendo literalmente la mayoría de nuestros asuntos.
Si por el contrario, nuestros pensamientos y emociones están centrados en lo bueno, positivo y real, no solo obtendremos por herencia y cosecha la perfecta salud de nuestro físico, sino que también nuestro entorno será bello y resplandeciente.
Como resultado de esto, se producirá un tren de energía positiva que ayudar a todos los seres que contactemos, aunque nunca se den cuenta del servicio de amor que les brindamos.

Si es de nuestro interés el elevarnos hacia el conocimiento divino y de esta manera progresar en el sendero, deberíamos centrar nuestra atención con mayor frecuencia en la verdad que en el error.
Nuestra vida se desarrolla directamente en donde posamos nuestra atención.

De la misma manera que de pensamientos de enfermedad se obtiene un cuerpo enfermo, de pensamientos de carencia y pobreza se derivan vidas miserables.

Si deseamos la prosperidad material no nos quedará otra opción que pensar en la abundancia y la riqueza y hacer un hábito de esta forma de pensar.

Lo que mantiene en la pobreza a la mayoria de las personas, son sus pensamientos de carencia y la creencia en la falta de oportunidades honestas para enriquecerse.

Lo que se siembra en lo invisible (mente), se cosechar en lo visible del mundo tridimensional.

Nuestros hábitos mentales son los más difíciles de modificar.
En comparación, nuestros hábitos físicos, con perseverancia son más fáciles de corregir.

La acción sobre el plano físico es mucho más fácil que en el mental.
La atención sobre el plano físico se desarrolla únicamente en el aquí y ahora. En el plano mental, la atención se dirige por momentos en el ahora, luego sobre el pasado y también en el futuro. Esto entorpece y dificulta el enfoque de la polarización de los pensamientos.

Solamente una vigilancia constante y diligente sobre nuestros pensamientos podrá lograr el dominio y la polarización de ellos.
Debido a lo complicado de la tarea, muchos se desalientan creando una gran culpa por no poder lograr el triunfo en la corrección de sus pensamientos. Hay que abandonar los pensamientos de culpa y redoblar los esfuerzos para polarizar nuestros pensamientos.

Ejemplo: si deseamos liberarnos de los pensamientos de enfermedad es inútil luchar contra ellos, lo que debemos hacer es corrernos en la escala de la enfermedad hacia la salud. Quitar nuestra atención sobre cualquier tipo de detalle técnico médico o farmacológico sobre la enfermedad, y pensar solamente en la salud y su causa primordial, la ley de la herencia paterna divina (mi Padre Dios es salud, yo soy sano).

Es necesario aclarar que todo esto se deber realizar con el debido respeto que el paciente tendrá sobre su médico y el tratamiento a realizar.

Para corregir pensamientos de pobreza se deber quitar la atención sobre ellos y cualquier tipo de detalles al respecto. Correrse hasta la prosperidad y dirigir la atención a todos sus aspectos.

Visualizando lo añorado en la prosperidad se da cumplimiento a la ley que dice: la imaginación vence a la razón.

En las Sagradas Escrituras se nos dice que el reino de los cielos es de los que se esfuerzan y perseveran.

Pidiendo al Padre que nos colme con su voluntad e inteligencia, podremos elevarnos sobre los escollos del sendero.
Con la confianza depositada en la fe que mueve montañas, todo el que busca, encontrará y el que persevere triunfará
Juan Orsini