Eres feliz con lo que tienes?

En cierta ocasión, un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena. Iba pensando de esta forma:

Si tuviera un auto nuevo, sería feliz.
Si tuviera una casa grande, sería feliz.
Si tuviera un excelente trabajo, sería feliz.
Si tuviera la pareja perfecta, sería feliz, cuando tropezó con una bolsita llena de piedras.

Comenzó a arrojar las piedras una por una al mar cada vez que decía: Sería feliz si tuviera…
Así lo hizo hasta que solamente quedó una piedrita en la bolsita, que decidió guardar. Al llegar a su casa percibió que aquella piedrita era en realidad un diamante muy valioso. ¿Te imaginas cuántos diamantes arrojó al mar sin detenerse a pensar?

Eres feliz con lo que tienes?Así actúan muchas personas, arrojan sus preciosos tesoros por estar esperando lo que creen perfecto o soñado y deseando lo que no tienen, sin darle valor a lo que tienen cerca de ellos.

Estoy más que convencida, que si miras a tu alrededor y te detienes a observar, notarás lo afortunado/a que sos. En ti esta la felicidad. Debes observar muy bien cada piedrita, puede ser un diamante muy valioso.

Cada día, tu familia, amigos, trabajo y hasta tus mismos sueños pueden ser considerados un diamante muy valioso. Nunca dejes de soñar o anhelar cosas más grandes, pero, valora lo que hasta hoy tienes y lo que Dios te dio.

El secreto del abuelo

El nieto estaba asombrado de su abuelo. El abuelo tenía una granja hermosa, con animales, campos sembrados y muchos árboles repletos de frutos.
Las grandes cosechas del abuelo eran la envidia del lugar. Por supuesto él había ganado un lugar de relevancia en esa ciudad. Su nieto estaba orgulloso de él.
Un día el quiso conocer cómo el abuelo había logrado todo eso. El quería aprender a hacerlo él mismo y ser como el abuelo.
Un día el abuelo lo invitó a su granja y él se propuso descubrir el secreto de cómo el abuelo había alcanzado esas cosechas año tras año. (más…)