Ejercicio de Amor

Mostraré mi amor siendo paciente, aún cuando preferiría estar impaciente y desesperarme.

Mostraré mi amor perseverando aún cuando podría ser más fácil renunciar.

Mostraré mi amor sonriendo, aún cuando preferiría quejarme.

Mostraré mi amor diciendo “gracias” por todas las cortesías y amabilidades que me demuestren, sin importar lo pequeñas o triviales que parezcan.

Mostraré mi amor ofreciendo una actitud caritativa, aún cuando en realidad no quiera, desde situaciones simples como mantener una puerta abierta a alguien, ayudar a limpiar un desorden que yo no hice o tomar un momento para ser amable con un extraño que tenga un problema ( O no importando que sea el vecino que más mal me cae).

Mostraré mi amor buscando oportunidades de ofrecer una palabra o una acción agradable a alguien más a tener un día mejor o más bonito.

Mostraré mi amor adquiriendo el hábito de decir frecuentemente “te amo” a quienes están cerca de mí, tales como los miembros de mi familia y amigos queridos.

Mostraré mi amor trabajando con alegría inclusive cuando amanezca con mucha flojera.

Mostraré mi amor siendo sincero, aún cuando una pequeña mentira se adaptaría mejor a mis propósitos.

Mostraré mi amor llevando a cabo todas mis actividades con integridad.

Mostraré mi amor manteniendo en reserva un secreto, aún cuando referiría contarlo. Mostraré mi amor manteniendo mi boca cerrada aún cuando preferiría chismorrear o criticar a alguien que esté cerca o me resulte antipático.

Mostraré mi amor diciendo una palabra amable, aún cuando me parecería mejor mostrar una actitud de autoridad con una palabra dura.

Mostraré mi amor siendo cortés en lugar de ser brusco o grosero.

Mostraré mi amor perdonándome a mí mismo y a los demás en vez de culparme y condenarlos.

Mostraré mi amor pensando en los demás en lugar de ser desconsiderado y desatento.

Mostraré mi amor ofreciendo amistad a los desamparados y solitarios.

Mostraré mi amor comprometiéndome en lugar de dar la espalda, desentenderme o justificarme.

Mostraré mi amor diciendo y practicando el “puedo” en lugar de no se puede.

Mostraré mi amor exigiendo justicia y rectitud para mí mismo y los demás.

Mostraré mi amor aceptando nuevas ideas, aún cuando me sienta mas seguro teniendo prejuicios.

Mostraré mi amor practicando todos los días una buena acción, aún cuando no esté obligado ni comprometido, simplemente porque quiero hacerlo.

Mostraré mi amor controlando mi temperamento, aún cuando preferiría manifestarlo.

Mostraré mi amor evitando riesgos que pongan en peligro a los demás o a mí mismo. (Incluye el hábito del tabaquismo, alcoholismo, gula, pereza, etcétera)

Mostraré mi amor practicando la prudencia y el buen juicio en todas mis acciones.

Mostraré mi amor evitando que abusen de mí, me maltraten o me pongan en ridículo y por supuesto evitaré abusar, maltratar o poner en ridículo a alguien.

Mostraré mi amor practicando estas sugerencias de amor, hoy y todos los días de mi vida.

Por Mayda Sanchez

Setenta veces siete

Te pusiste a pensar alguna vez …? Si una mañana te levantaras para comenzar el día como cualquier otro, ya agobiado por el cansancio habitual, por la altura del año en la que estamos, los primeros calores y porque además sabemos que nos espera un largo día de trabajo, y al abrir la puerta de tu casa te encuentras con esas personas que en algún momento de tu vida habías tratado mal, tenido malas contestaciones o malas actitudes, y todas te dijeran lo mismo “ vinimos a perdonarte por lo mal que has estado con nosotros, nos hemos puesto en tu lugar y te hemos comprendido, así que ya no estás en falta alguna…” ……¿Qué harías? ¿No te postrarías delante del Señor y le agradecerías mil veces ????

Jesús nos enseñó a orar: Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Este es un fundamento para  gozar de una vida restaurada: perdonar como queremos ser perdonados. Así que, según yo perdone, así seré perdonado por las personas a quienes lastimé. Y en esa misma medida seré perdonado también por Dios.

En Mateo 18 nos habla acerca de cómo tenemos que perdonar al otro, a esa persona que amamos y nos hirió, a esa persona que amamos y tanto nos defraudó. Y Pedro le pregunta: ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mi?¿Hasta siete? Y Jesús le dice: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.  Es decir, siempre.

El salmo 103:3 dice “ Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias”.

Yo te animo a que limpies tu alma de malos pensamientos y dejes entrar la luz de Cristo, para que puedas glorificarte en pos de Él. Vive en el Señor, cómo Él vive en ti.

Su misericordia

A veces vemos que no hay mucha gente que tenga misericordia. Recuerdo que años atras yo misma podía juzgar y opinar según mi ojo, medir con mi regla, tomar mi mazo y dictar sentencias…  hasta que estuve en el banquillo de los acusados  y realmente no me gustó. El Señor me hizo ver mis malas actitudes.

Sin embargo, Él me amó y tuvo misericordia, en Proverbios 16:6 dice “con misericordia y verdad se corrige el pecado”, y el salmo 67:1 dice “Dios tenga misericordia de nosotros y nos bendiga. Haga resplandecer su rostro sobre nosotros”.

 

Que esta misericordia Divina te haga reflexionar sobre tus actitudes y tus pensamientos y te ayude a caminar por el camino del amor de Dios.

Que el Señor bendiga tu día.

Animarse al cambio

 

Un vida sin cambios no es mas que un simple conjunto de imagenes congeladas: sin alegría, presa de la rutina y la monotonía. Una existencia viva, en cambio, es aquella que se anima a variar y a ir siempre más allá. Porque todo puede ser más perfecto con sólo proponerselo… Si una persona está acostumbrada a una vieja manera de pensar, o se aferra a una determinada visión del mundo, es muy difícil que pueda hacer una elección diferente y obtener un resultado satisfactorio. Tomar distancia permite desconectarse y al mismo tiempo desconectar el propio pensamiento del pasado para entra así en un mañana libre de limitaciones. 

(más…)