Todo me es lícito, pero no todo me conviene

La vida cristiana no es impositiva, Dios es caballero cuando nos llama y nos deja a nuestra propia decisión el hecho de abrirle nuestro corazón o no, aunque para ser sincero personalmente creo que la mejor decisión que podemos tomar en nuestra vida es entregarle nuestro corazón a Dios. Una de las preguntas mas frecuentes cuando iniciamos la carrera cristiana es: “¿Esta bien que hago esto?” o “¿Es prohibido hacer aquello?”. La verdad es que Jesús nos ha hecho libres de toda atadura de pecado que teníamos en el mundo, en mis casi diez años de caminar con el Señor jamás la Iglesia o un Líder Espiritual me ha prohibido algo, lejos de eso he aprendido que dentro de mi hay un Espíritu Santo que mora y es quien me dirige cada segundo de mi vida y es la voz que tengo que escuchar para andar conforme a la voluntad de Dios. Pero no esta de más decir que hay muchos que tienen dudas grandísimas sobre hacer esto o aquello y sobre que tan bueno es realizar ciertas acciones, es por esa razón que este tema va enfocado a todos aquellos que en momento determinado han tenido un conflicto interior sobre como están viviendo su vida.

La libertad de Dios.San Juan 8: 32 dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Jesús dijo en San Juan 14: 6; “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”, todo esto quiere decir que cuando entregamos nuestro corazón a Jesús, el nos hace libres, ¿Libres de que?, libres del pecado, libres de la muerte, libres de condenación, libres de toda atadura que martirizaba nuestra vida. En pocas palabras tu eres libre. ¿A que se refiere la libertad de Dios?, la libertad de Dios se refiere a ya no estar atados al pecado que antes no nos permitía ser felices, se refiere Ha andar ya no conforme a las corrientes de este mundo, sino mas bien conforme a la voluntad de Dios. Pero muchas veces la Libertad que Dios nos ha otorgado por medio de su Hijo Jesucristo, viene a convertirse en un libertinaje, y es ahí en donde tenemos que poner un alto a todo aquello que lejos de agradar a Dios lo esta desagradando.

Todo me es licito.- Cuando hablamos de que “todo me es licito”, nos referimos a que en Cristo no hay imposición de reglas a seguir, Dios nos ha dotado de libre albedrío para poder elegir que es lo que queremos, lastimosamente desde el principio a través de Adán, se ha demostrado que el hombre toma la Libertad que Dios le da para elegir y la convierte en pecado. Miles de años después puedo decir con certeza que no se ha avanzado en esta área, que el hombre sigue tomando la libertad que Dios le ha otorgado y la sigue convirtiendo en pecado. No soy religioso en el sentido que no voy apedrear aquel que comete pecado, pero si es necesario darnos cuenta que hay normas por las cuales tenemos que guiarnos para no caer en el error del pecado.

Desde hace mucho tiempo recibo cartas de muchos jóvenes de todas partes del mundo preguntado si es permitido esto o aquello y que pienso sobre algún tema controversial, etc, pues por esa misma razón me decidí a escribir un tema el cual pueda orientarte sobre que decisión o actitud tomar sobre ciertas situaciones que se nos presentan, a lo mejor diariamente.

Pero no todo me conviene.- Si decimos que todo nos es licito, es porque todo nos es permitido, si la frase llegara hasta ahí, creo que habría un libertinaje de pecado tremendo en el mundo, mas del que actualmente hay. A lo mejor muchos viven su vida tomando solo media frase y pasen revolcándose en el pecado día tras día. Pero es necesario que prosigamos y nos demos cuenta que la terminación de la frase bíblica tiene gran importancia y no detona una prohibición, sino mas bien un análisis, es decir que no solo tenemos que dejarnos ir porque “todo nos es licito”, sino que también tenemos que analizar si “nos conviene o no”.

La mayor parte de jóvenes entusiasmados por su deseos de darle rienda suelta a la carne, optan por no analizar si es conveniente o no hacer esto o aquello, sino que seducidos por el mundo se dejan caer como una hoja que un día estuvo en un árbol. Es triste ver jovencitos(as) que un día estuvieron consagrados a Dios y ahora andan perdidos en el mundo todo por creer que “cierta acción no esta mal” y sin darse cuenta dicha acción los fue llevando poco a poco a la derrota espiritual. Es de sabios el reconocer que fallaste y levantarte para ya no fallar mas, pero es triste reconocer que no todos tienen el valor de volver a intentar agradar a Dios, sino mas bien luego que fallan no hacen nada por restaurar su comunión con Dios y no solo hablo de aquellos que físicamente se alejaron de sus congregación, sino también de aquellos que aun asistiendo regularmente a una han dejado la comunión con su Padre Celestial, debido a la mala administración de la libertad que Dios les ha otorgado.

La regla de la conveniencia.- No existe una regla que diga como tener que hacer las cosas, tampoco es mi intención imponer normas, pero necesitaba ciertos pasos a seguir para mostrarte cual tendría que ser la regla que deberías seguir para analizar si algo te conviene o no. Humildemente quiero decirte que los siguientes pasos, son la regla a seguir que me he trazado durante mi caminar cristiano y ahora lo quiero compartir contigo:

1. Antes de tomar una decisión tienes que buscar a Dios: Es fundamental la búsqueda de Dios, si tu no buscas a Dios no tendrás comunión con El, y si no tienes comunión con El, difícilmente escucharas su voz para guiarte en el camino correcto.

2. Examina si lo que vas hacer levantara el Nombre de Jesús en alto: Tu a lo mejor digas que esto se oye muy religioso, pero no es que sea religioso, sino que tienes que entender algo, tu te haces llamar “Cristiano”, lo cual significa que sigues los pasos de Cristo y parte de seguir los pasos de Cristo es agradar a tu Padre que esta en los cielos, entonces si vas hacer algo que lejos de exaltar el Nombre de Jesús hará que otros hablen de tu comunión con Dios, ¿Para que hacerlo?, ¿Qué vale mas?, ¿Agradar al hombre o agradar a Dios?, creo que la respuesta es sencilla y tu la sabes, entonces si tu sabes que algo que vas a hacer pisoteara el Nombre de Jesús, sencillo “No lo hagas” y te aseguro que Dios se agradara mas de ti por tu fidelidad en medio de un mundo infiel.

3. No asistas a lugares en donde un hijo de Dios no tiene que estar: Tu puedes decir: “¿Qué tiene de malo asistir a “x” lugar si de todas formas no haré nada malo?”, y literalmente a lo mejor tienes razón, talvez tu intención no sea la de hacer algo malo, pero no solo por eso dejaras que tu testimonio sea vituperado, por ejemplo tu puedes decir: “no tiene nada de malo asistir a la discoteca, mientras no haga nada malo”, lo malo no es la discoteca, lo malo es el testimonio que darás estando ahí, es decir, la Biblia dice que somos cartas leídas para el mundo, eso quiere decir que la gente esta pendiente de lo que nosotros hacemos y si queremos ganarnos a nuestros amigos, tenemos que demostrarles que Jesús cambio nuestra vida y que no necesitamos de lugares de perdición para ser felices, al contrario nosotros tenemos nuestras actividades en donde nos divertiremos y a la vez estaremos agradando a Dios.

4. No te dejes llevar por algo, aun este parezca inocente: Hay ciertas acciones que pareciera que no le hace mal a nadie y a lo mejor es cierto, pero en esos momentos tienes que imaginarte que es lo que haría Jesús en ese momento, no importa lo que sea, pero ¿Crees tu que Jesús lo haría?, si la respuesta es “NO”, entonces no lo hagas tu, es sencillo, guía tu vida imaginándote ¿Que haría Jesús? en ese caso y te aseguro que las decisiones que tomes serán respaldadas por Dios.

5. No te dejes llevar por los comentarios de los demás: A lo mejor tus amigos o familia que son inconversos te digan, “¿Porque no lo haces?, no tiene nada de malo”, y te voy a dar una respuesta sencilla, ellos a lo mejor no vean malo el pecado, pero tu si, ¿Sabes porque?, porque la Biblia dice que ellos “a lo malo le llaman bueno, y a la bueno le llaman malo”, porque las cosas espirituales tienen que discernirse espiritualmente y una persona que no busca de Dios difícilmente entenderá que hay ciertos limites los cuales no nos conviene superar por el bien de nuestra comunión personal con Dios.

Hay muchos factores que deberíamos evaluar antes de realizar una acción que posiblemente va ofender a Dios, no se trata de ser aburridos o apáticos, pero si de agradar al que agrado merece, esto es a Dios. A lo mejor tu pierdes tu tiempo en tratar de agradar a la gente que te rodea y por mas que lo intentas no lo logras y en tu afán de lograrlo muchas veces le fallas a Dios, olvidándote que hay ciertas acciones que lejos de honrarlo lo deshonran, es ahí en donde tenemos que ser sabios y buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, puesto que las demás cosas nos vendrán por añadidura.

No podemos negar que la mayoría de veces antes de realizar una acción siempre sabemos que es lo correcto y que es lo incorrecto. Recuerda Todos nos es licito, pero también es una medida para ver quienes realmente son fieles a Dios que aun en medio de la libertad de elección siempre eligen el agradar a Dios. Si tu eres uno de ellos te felicito y ten por seguro que hay galardones que te esperan en la eternidad, pero por otra parte eres una persona que se ha olvidado de que no todo te conviene convirtiendo la Libertad de elección que Dios te da en un libertinaje de pecado, es hora de que reconozcas de donde has caído y que regreses a los brazos de aquel que un día te tuvo seguro y con mucho amor, esto es a Jesús quien dio su vida por ti en la cruz del calvario.

1 Corintios 10: 23

“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”.

Fuente: destellodesugloria.org

Pasión: la clave para una vida extraordinaria

¿Cuál es la diferencia entre una vida de temor y una vida de posibilidades? ¿Entre una vida ordinaria y una vida extraordinaria? Es una diferencia bastante grande.

La mayoría de las personas que conozco quieren ser mejores personas de lo que ahora son, quieren tener más ingresos, anhelan tener un mejor trabajo, disfrutar de su relación con su familia, con su cónyuge, y si todavía no tiene pareja quiere tener una relación. Muchos quieren crecer en su relación con Dios, tener un ministerio en la iglesia, gozar de buena salud, hacer grandes cosas, todos quieren una vida extraordinaria pero no saben como conseguirla.

La Biblia enseña en Mateo 7:7,8 “Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que bu
scan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.”
(BLS)
Si usted quiere una vida extraordinaria tiene que seguir los tres pasos:

1) Pedir y se dará. ¿Qué es exactamente lo que quiere? Una de las razones por las cuales solo del 3 al 5% de la población mundial sí obtiene todo lo que quiere es porque saben lo que quieren. Muchos dicen: “Quiero tener una mejor relación con mi cónyuge”, pero es algo muy general y de seguro nunca lo sabrá cuando tenga una relación excelente con su pareja. Debo preguntarme ¿Qué es una mejor relación con mi pareja? Defina lo que quiere en su vida y obtendrá lo que busca. Dios siempre quiere lo mejor para usted.

2) Buscar y Encontrará. Lo que usted desea o quiere para su vida no llegará si no lo anda buscando. Tampoco llegará si lo busca en otro lado. Usted necesita buscar ayuda, buscar las herramientas que le permitan vivir la vida extraordinaria. Usted no necesita reinventar la rueda porque ya alguien la inventó, lo que usted necesita es un coach o un mentor que le ayude a llegar a esa vida extraordinaria en el menor tiempo posible.

3) Llamar y se abrirá. Como puede ver ya usted está pidiendo a Dios la vida que quiere, esta buscando lo que necesita para llegar a esa vida y en este tercer paso usted debe tomar acción, moverse, generar la vida que quiere, comprometerse y esforzarse por esa bendición. Dios abre las puertas de bronce, usted debe abrir las de maderas. ¿Qué puertas quiere que se le abran? ¿La puerta de las relaciones? ¿La puerta de las finanzas? Usted debe llamar para que se abran.

Es tiempo de vivir la vida que quiere, no viva más en esclavitud o mediocridad, usted ha sido llamado a una vida de libertad, deshágase de los grilletes que le mantienen atado, y corra con los sueños que Dios dispuso en su corazón, llénese de pasión en este día. Descubra cuál es su pasión y sígala, es todo lo que necesita para vivir una vida extraordinaria.

La pasión es poderosa. Jesús fue un hombre apasionado, vivió una vida extraordinaria. Moisés y otros grandes hombres que han hecho historia se llegaron a conocer por su pasión. La pasión es su primer paso hacia el logro, ella hace que lo imposible sea posible. La pasión es la que le lleva a pedir, a buscar, a aprender y es la que le abre las puertas del triunfo. Cuando usted se apasiona por la vida, por lo que hace, todo es tan natural, que lo ordinario se vuelve extraordinario.

Si usted quiere un matrimonio extraordinario, una familia extraordinaria, ingresos extraordinarios manténgase alejado de los que apagan el fuego, de los que le roban pasión. No busque la pasión en otro lado, esta en ti. Como dice el Apóstol Pablo a Timoteo: “Por eso te recomiendo que no dejes de usar esa capacidad especial que Dios te dio cuando puse mis manos sobre tu cabeza.” 2 Timoteo 1:6 (BLS)

Se dice que en India, un rico hacendado llamado Alí Jafet, vendió su hacienda Golconda y se fue a buscar diamantes por todo el mundo. Un tiempo después se encontró arruinado y sin conseguir su propósito. Pero el que le compró la finca Golconda encontró en ella la más grande mina de diamantes de su país. Muchas personas buscan tesoros fuera de sus propios cursos y limites que Dios le ha dado. Dedican tiempo y dinero a esa búsqueda sin darse cuenta del tesoro que subyace en ellos mismos. Dios le ha dado una hacienda llena de tesoros: Sus habilidades personales, sus capacidades humanas y espirituales son tesoros escondidos. También tiene el tesoro de su familia, su iglesia, y amistades. Su vida debe valorarla como se valora el diamante. Avive el fuego en su vida y encontrará la mina de diamantes que tanto desea. La Vida Extraordinaria está en Dios con todo lo que él le ha dado pero debe comenzar a pedirla y a buscarla.

Fuente: En amor y liderazgo, Pedro Sifontes. Coach Personal
Especializado en Liderazgo y Desarrollo Personal

La vida y las metas

En los años 70, tuve un momento crítico en mi caminar con Cristo. Todo comenzó con 2 Samuel 7, que me inspiró a imitar al rey David. Él pasaba tiempo a solas con Dios, ofreciendo alabanzas y acciones de gracias. También escuchaba cuando el Señor le mostraba la verdad y le daba una visión del futuro. Por lo que aprendió, David pudo establecerse metas y ajustarse a ellas.

Deseando esa clase de aislamiento espiritual, pasé varios días solo. La mayor parte del tiempo estaba en silencio, tratando de escuchar con atención la voz de Dios. Le pedí que me hablara en cuanto a mi futuro, y Él respondió. Utilizando un diario, escribí las metas que me dio. Lo que me comunicó influenció de tal manera mis decisiones y me bendijo tanto, que seguí con esta disciplina cada dos meses. Hablemos de cómo podemos establecer metas de esa manera.

Primero, venga ante el trono de Dios con un corazón arrepentido, con alabanza y con acción de gracias. Segundo, pídale dirección en cuanto a su vida espiritual, su trabajo y su familia. Estando en silencio, espere con paciencia y atención; mientras lee y medita en la Palabra de Dios, Él hablará. En la mayoría de los casos, su guía se experimenta como un toque o un sentimiento de convencimiento en el corazón. Cuando eso suceda, asegúrese de escribir lo que está “escuchando” para poder analizarlo después.

Para mantenernos en el camino que Dios quiere para nuestras vidas, debemos detenernos, preguntar, y prestar oídos a la orientación que el Espíritu Santo tiene para nosotros. Estas conversaciones con el Señor son vitales para tener una vida espiritual victoriosa.

Fuente: Pastor Charles Stanley, mensajesalentadores.blogspot.com

Dirigiendo el barco de tu vida

El mar estaba muy picado hacia varios días.

La visibilidad era muy precaria. El capitán del enorme acorazado recomendó a su tripulación permanecer alerta. - Por favor informe inmediatamente cualquier novedad. -ordenó con seguridad el capitán a su segundo-.

Tan pronto oscureció, uno de los marinos anunció: – Atención, una luz está brillando hacia el norte.

- ¿Se está moviendo o está quieta? -preguntó el capitan.

- ¡Se está moviendo! -respondió el segundo.

El capitán llamó al encargado de las señales y le dijo:

- Avísele a esa embarcación que si sigue en esa dirección está en grave riesgo de estrellarse contra nosotros. Aconséjele que vire 20 grados hacia el este.

Como no hubo respuesta y la luz seguía acercándose el capitán decidió encargarse personalmente de la situación.

- Atención, atención. Habla el capitán de este gran acorazado. Le advertimos una vez más, cambie de curso o nos estrellaremos contra ustedes. Háganlo ahora, insistió el capitán con firmeza.

Entonces una voz tranquila y segura le respondió: Aquí habla el marinero Pérez. Acorazado, cambie usted su rumbo 20 grados hacia el este.

Al oír esto el capitán, ya salido de casillas y casi gritando, dijo:

- Por última vez marinero. Este es un barco de guerra, vire inmediatamente 20 grados hacia el este.

Y la respuesta que recibió fue: Yo soy el encargado del faro y es usted el que debe cambiar de curso, si no lo hace tendrá un accidente fatal.

A veces queremos que los demás cambien y hasta los amenazamos con estrellarnos. No nos damos cuenta que es más fácil que nosotros cambiemos. Tú diriges tu barco, tienes el control y puedes ir a donde tú quieras pero ten cuidado de las señales que te presenta la vida. Como todo buen capitán, sé flexible en la forma de construir los caminos. Escucha lo que los demás tengan que decir. Te puedes evitar una colisión.

Fuente: Padrenuestro.net

Hay una fuente para el que clama

Como soldados del ejército de Cristo hemos luchado contra la injusticia, el dolor, contra las enfermedades, la escasez, y el desánimo. Nos enfrentamos a la soledad, las mentiras, la injusticia, las tentaciones y tantos otros enemigos. Nos hemos enfrentado en batallas frontales, donde el diablo nos desafió con arrogancia y fiereza, queriendo intimidarnos, como el gigante de los filisteos con David; y otros enfrentamientos en los que fuimos sorprendidos en nuestra buena fe, luchando con enemigos agazapados que saltaron sobre nosotros.

Algunas batallas nos hicieron tambalear en nuestra fe, otras tal vez nos han derribado a tierra, pero hoy podemos declarar que el diablo no ha logrado vencernos porque en cada enfrentamiento Jehová de los Ejércitos peleó por nosotros y se levantó como un poderoso gigante para defendernos y hacer huir al diablo.

Sin embargo hay que admitir que, tanta lucha, tantas batallas producen un lógico cansancio. Después de un tiempo de fuertes ataques, rechazados en el poder del Espíritu, la tensión afloja, se siente el cansancio, y los golpes y heridas comienzan a sentirse en todo el cuerpo. Y viene la sed, una intensa sed, como la que tuvo Sansón después de aquella hazaña, cunado mató a mil hombres con una quijada de asno.

Algo similar le ocurrió a Elías, después de la victoria contra los 450 sacerdotes de Baal y de haberlos matado uno por uno, fue amenazado por la reina Jezabel. Cansado y desalentado nos cuenta 1° Reyes que se fue por el desierto y sentándose debajo de un arbusto deseó morirse, y luego se encerró en una cueva. Estaba agotado.

El mismo Jesús sufrió esta experiencia natural en todos los hombres. En un largo trayecto entre Judea y Galilea, caminando a pleno sol por el desierto, Juan nos dice que Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo, y le dijo a aquella mujer samaritana: “Dame de beber”.

Nosotros también tenemos sed de Dios. Esta sed se refleja en un desgaste que nos ha hecho perder el brillo y el fervor de otros días, en un cansancio que nos impide mantener el ritmo de marcha. La espada se desafila, la armadura muestra algunos agujeros, la visión se nubla y tenemos ganas de detenernos al costado del camino ¡Este es un terrible error!¡No podemos detenernos porque con el diablo no hay tregua!

El problema no es el cansancio, sino el detenernos. Si bajas la guardia, si te tomas unas semanas de licencia, si te descuidas y dejas vivo a ese enemigo que debes destruir, se volverá contra ti en el momento menos pensado. Por eso necesitamos de Dios, necesitamos sus fuerzas, necesitamos su renovación, necesitamos que nos vuelva a investir con el poder de lo alto, llenarnos de su Espíritu.

Tenemos que poder hacer lo que nos dice la Biblia de los valientes de Gedeón luego de una gran batalla. Nos cuenta que él y sus trescientos valientes pasaron el Jordan, “cansados, más todavía persiguiendo”. Porque el Espíritu de poder está con nosotros, digamos todos juntos: ¡Estamos cansados, más todavía persiguiendo!

Volvamos a Sansón: “Teniendo gran sed, clamó a Dios” y agrega, “entonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi; y salió de allí agua, y él bebió, y recobró su espíritu, y se reanimó. Por esto llamó el nombre de aquel lugar En-hacore, el cual está en Lehi” (Jueces 15:19) ¿Sabes que significa En-hacore? “La fuente del que clamó”. ¡Hay una fuente para cada uno que clama! ¡Dios siempre abrirá una cuenca, Dios siempre hará salir agua de la roca, Dios siempre abrirá un manantial para el sediento que clama!

Hoy hay un manantial abierto. Hay agua viva disponible para todos los que estén cansados y sedientos. Para quienes necesiten consuelo, fuerzas, aliento, fe y esperanza renovada ¡Vamos a beber de su agua!

Ese Cordero es quien nos propone: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” (Juan 7:37)

Que en este día Jesús ponga un manantial de agua pura y viva dentro de ti por medio del Espíritu Santo, que puedas saciarte del agua que fluya de tu mismo interior para que no tengas que correr a ningún otro lado más que a tu cuarto para encontrarte con las nuevas fuerzas y vida del Espíritu.

Pastor Roberto Vilaseca

He aquí que yo hago cosa nueva

Ayer ya es pasado, ¿Llorar por lo pasado, traerá resultados positivos?, no lo creo, y es que somos número uno para recordarnos del pasado y permitir que eso nos afecte para mal.

Tu mejor que nadie sabes que no te fue bien, que hubieras querido que las cosas fueran de otra manera, que nunca te imaginaste el resultado que daría todo lo que se veía venir, pero ya esta, se dio, sucedió, las cosas se dieron no como pensaste, pero ahora el panorama es otro.

Quizá en algún momento te preguntes: ¿Por qué Dios permitió?, pero yo te invito a que puedas hacerte otra pregunta: ¿Qué decisiones o acciones tuyas propiciaron esto?, y es que a veces pareciera que le queremos echar la culpa a Dios por lo que nosotros mismos hemos decidido, como que Dios tuviera la culpa de que me haya equivocado o que las cosas me hubieran salido totalmente contrarias a como hubiera querido.

Y es que Dios no tiene la culpa de tus decisiones, tu eres libre de decidir qué es lo que quieres hacer o no, y eso también implica que cada decisión que tomes traerá consecuencias; buenas, si son decisiones buenas; malas, si son decisiones malas, lo más recomendable es ir delante del Señor y pedirle guianza y esperar a que pueda responder. Lastimosamente la mayoría de veces tomamos nuestras propias decisiones basados en lo que creemos que es lo correcto, olvidándonos de consultar a Dios y esperar una respuesta de Él.

Algunos otros se enojan con Dios porque dicen que le consultaron, y es que hay una gran diferencia entre consultar a Dios y esperar a que El responda a la consulta. La mayoría quizá pueda consultarle al Señor sobre algo en especifico, pero son pocos los que esperan la respuesta de Dios para esa decisión y se dejan llevar por lo que creen que es lo mejor.

Por todo eso quizá últimamente te sientes un poco derrotado, como que al no salir las cosas como quisieras te has sentido defraudado y con un sentimiento de impotencia frente a todo, mas Dios en este día en especial a través de los versos que leímos al inicio te dice lo siguiente:

Primero, “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas”, en pocas palabras, olvida de una vez por todas esos malos episodios, su voluntad no es que estés lamentándote todo el tiempo sobre “lo que hubiera sido”.

Segundo, “He aquí que yo hago cosa nueva…”, que difícil asimilar lo que Dios puede y quiere hacer, mas cuando nuestra mente esta nublada por recuerdos del pasado, por eso el Señor en primera lugar nos insta a olvidar lo pasado, y ahora nos promete que “hará cosa nueva”. Y es que así es el Señor, mi Dios es un Dios de nuevas oportunidades, que a pesara de nuestros constantes errores está dispuesto a hacer nuevamente algo precioso en nuestra vida.

Tercero, “Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”, además de prometernos que hará algo nuevo, también nos recuerda su poder sobrenatural, en pocas palabras para El no hay nada imposible, lo que para nosotros puede ser algo que jamás podrá volver a ser, para Dios es de lo más fácil y lo puede volver a hacer y aun mejor que lo primero.

Hoy Dios quiere que olvides el pasado, te promete que hará algo nuevo y te confirma que su poder es un Poder Sobrenatural, frente a todo esto, ¿Por qué temer?, ¿Por qué dudar?, ¿Por qué desfallecer?, lo que Dios dice, lo cumple.

¡Vamos! es hora de levantarnos y comenzar a creer en lo que Dios puede hacer en nuestra vida, no limitemos el Poder de Dios, no pensemos que todo está perdido pues El hace de lo perdido algo nuevo . Sonríe, sécate las lagrimas, date cuenta que tu Dios es un Dios Poderosos, Omnipotente y Soberano.

La Palabra que Dios quiere que tu mente y corazón guarden en este día es:  He aquí que yo hago cosa nueva

Te entiendo, yo he estado allí…

La tristeza que te embarga hoy en día no es nada comparable a lo que anteriormente habías vivido o experimentado.

Una tras otra las preguntas fluyen en tu mente, un sentimiento indescriptible te hace suspirar mientras te preguntas, ¿Por qué?, “Te entiendo, he estado allí” dice el Señor.

A veces quisiéramos tener el poder de cambiar algunas cosas, de no permitir otras y de hacer lo que consideramos que se tendría que hacer, pero al darnos cuenta que nada de lo que hagamos puede cambiar lo que actualmente estas enfrentando, no nos debería quedar mas nada que someternos a su voluntad.

Mi tarea no es tratar de entender lo que está pasando en mi vida, porque posiblemente tardaría demasiado o simplemente no entendería el porqué de las cosas. Mi tarea es confiar en aquel que siempre me ha dado la salida en todo, por eso el te dice: “Te entiendo, Yo he estado allí”.

Duele mucho, piensas y no crees que puedas estar pasando por eso, pareciera que es un mal sueño, de esos que al despertar todo acaba y vuelve a la normalidad, pero es real y a pesar que te sientes mal y solo, no lo estas, y Él solo puede decirte: “Te entiendo, Yo he estado allí”.

Fuente: reflexionesydevocionales.blogspot.com

¿Por qué no confías?

Un joven muchacho estaba a punto de graduarse de preparatoria, hacia muchos meses que admiraba un hermoso auto deportivo en una agencia de autos, sabiendo que su padre podría comprárselo le dijo que ese auto era todo lo que quería. Conforme se acercaba el día de Graduación, el joven esperaba por ver alguna señal de que su padre hubiese comprado el auto. Finalmente, en la mañana del día de Graduación, su padre le llamó a que fuera a su privado. Le dijo lo orgulloso que se sentía de tener un hijo tan bueno y lo mucho que lo amaba. El padre tenia en sus manos una hermosa caja de regalo.

Curioso y de algún modo decepcionado, el joven abrió la caja y lo que encontró fue una hermosa Biblia de cubiertas de piel y con su nombre escrito con letras de oro. Enojado le grito a su padre diciendo: “con todo el dinero que tienes, y lo único que me das es esta Biblia” y salió de la casa.

Pasaron muchos años y el joven se convirtió en un exitoso hombre de negocios. Tenia una hermosa casa y una bonita familia, pero cuando supo que su padre que ya era anciano estaba muy enfermo, pensó en visitarlo. No lo había vuelto a ver desde el día de su Graduación. Antes que pudiera partir para verlo, recibió un telegrama donde decía que su padre había muerto, y le había heredado todas sus posesiones, por lo cual necesitaba urgentemente ir a la casa de su padre para arreglar todos los tramites de inmediato.

Cuando llegó a la casa de su padre, una tristeza y arrepentimiento llenó su corazón de pronto. Empezó a ver todos los documentos importantes que su padre tenia y encontró la Biblia que en aquella ocasión su padre le había dado. Con lagrimas, la abrió y empezó a hojear sus paginas. Su padre cuidadosamente había subrayado un verso en Mateo 7:11 “Y si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, cuanto más nuestro Padre Celestial dará a sus hijos aquello que le pidan”

Mientras leía esas palabras, unas llaves de auto cayeron de la Biblia. Tenían una tarjeta de la agencia de autos donde había visto ese auto deportivo que había deseado tanto. En la tarjeta estaba la fecha del día de su graduación y las palabras: TOTALMENTE PAGADO.

¿Cuántas veces hemos rechazado y perdido las Bendiciones de Dios porque no vienen envueltas en paquetes hermosos, como nosotros esperamos y por no abrir su Palabra, la Biblia?

Fuente: reflexionayvive.blogspot.com

Florece donde estés

Una joven pareja se mudó a otra ciudad, lejos de la familia y los amigos. Llegó la mudanza, la pareja desempacó sus pertenencias y el marido empezó a trabajar a la semana siguiente. Todos los días al llegar a su casa, su esposa lo recibía en la puerta con una nueva queja: - “Aquí hace mucho calor”; - “Los vecinos no son amigables”; - “La casa es muy chica”; - “Los niños me están volviendo loca”. Y cada tarde, su esposo la abrazaba mientras escuchaba sus comentarios negativos. Lo siento, le decía, “¿qué puedo hacer para ayudarte?” Su esposa se calmaba y se secaba las lágrimas, pero empezaba con lo mismo al día siguiente.

Una tarde, su marido llegó a su casa con una hermosa planta con flores. Encontró un sitio apropiado en el jardín y la plantó. “Querida, le dijo, cada vez que te sientas triste, sal al jardín. Imagina que eres esa plantita, y mira como crece en tu jardín”.

Cada semana traía a casa un árbol nuevo, o rosales, o plantas y las plantaba en el jardín. Su esposa cortó algunas flores y se las llevó a una vecina. Cada mañana regaba el jardín y observaba el crecimiento de las plantas. También creció la amistad con otras mujeres de la cuadra y le pidieron consejo con sus jardines. Muy pronto, también le estaban pidiendo consejo espiritual. Al finalizar el año siguiente, el jardín de esta pareja se parecía a los jardines que aparecen en la revista Buen Hogar.

Nuestro Padre Celestial sabe que todos tenemos que aprender a florecer en el lugar en el cual hemos sido trasplantados. Con su sabio toque de amor, no sólo vamos a florecer sino que vamos a producir continuamente el fruto del amor, la ternura y el contentamiento.

Fuente: Renuevodeplenitud.com

¿Qué es Revolución?

Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, *santo y agradable a Dios.2 No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. Romanos 12:1-2

Una Revolución es vista para muchos como una palabra que denota guerra, lucha con armas y un grupo inmenso de personas atacando la gobernación de algún país determinado. Aunque una revolución puede ser todo esto, pero a mi apreciación veo una complejidad en la palabra Revolución y es mas como una Re-Evolución. A la verdad no me siento muy cómodo con la palabra Evolución, ya que entiendo que Dios es el creador de todo, pero entiendo que el proceso de Evolución va unido al proceso de Metamorfosis que si se encuentra en la palabra de Dios en Romanos 12:1-2. Es que evolución es “el proceso continuo de transformación de las especies a través de cambios producidos en sucesivas generaciones” (wikipedia.com), y La metamorfosis — del griego μετα- (meta), que indica alteración, y &muron;ρφη (morphè), forma — es un proceso por el cual un objeto o entidad cambia de forma. En Romanos 12:1-2 encontramos la misma palabra metamorphoo met-am-or-fo´-o. Y esto para mi es una Re-evolución algo que empieza de adentro muy similar como la larva que se convierte en mariposa; antes siendo un pequeñito gusanito arrastrándose por toda la tierra y ahora siendo una hermosa mariposa que vuela alto por encima de lo que se le presente.

Es por eso que revolución para mi es mas que gritos, puños al aire, y guerra. Se define mejor como una metamorfosis interna que aunque toma tiempo pero que seguro va a una transformación que moviliza a toda una generación a la acción. Revolución es un cambio de paradigma, una transformación de mente, un remover el tope que limita a toda una generación de lograr lo que Dios ya le ha llamado a hacer. Para mi revolución es una muchacha que entiende que Dios le ha llamado a ser una princesa y se valora al grado tal de no darle su virginidad a cualquier muchacho. Una revolución es el joven que mantiene su mente limpia no dejando pornografía que entre en el disco duro de su mente. Una revolución son jóvenes que hablan de Jesús con sus vidas a sus amigos que aun no conocen de Dios. Una revolución son jóvenes motivados a la unidad, el amor y el perdón en las familias. Una revolución son jóvenes que honran a sus padres y procurar ser el agente de cambio en sus familias. Una revolución son un grupo de jóvenes que no tienen temor de levantar en nombre de Jesús en alto ante las multitudes y en la intimidad de su habitación, carro o casa.

Una revolución es la Re-evolución de una mente, de un corazón y de una acción. Revolución es uno, revolución son muchos. Revolución es una cruz, y un joven que se humilla ante ella sabiendo que en sus fuerzas no puede hacer nada pero con Dios lo puede todo. Lancémonos a la Re-evolución la transformación esta en la espera.

Fuente: www.especialidadesjuveniles.com