Decisiones

Había un profesor estricto, conocido por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo. Un día al terminar la clase, mientras el maestro organizaba sus documentos encima de su escritorio, se le acerco uno de sus alumnos y en forma ofensiva le dijo:

-Profesor, lo que me alegra de haber terminado las clases es que no tendré que escuchar mas sus tontería y podré dejar de ver su aburrida cara. El alumno permanecía con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y enojado.

El profesor lo miro por un instante y en forma muy tranquila le pregunto:

Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes?
El alumno quedo desconcertado por la sorpresiva pregunta. -Por supuesto que no, contesto de nuevo en tono despectivo el muchacho. - Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me esta ofreciendo algo, en este caso un sentimiento de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

-No entiendo a que se refiere, dijo el alumno confundido.

-Muy sencillo, replico el profesor, tu me estas ofreciendo rabia y desprecio, y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, pero por lo contrario, prefiero obsequiar me mi propia serenidad. Concluyó el profesor en tono gentil, tu rabia pasara, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa. Yo no puedo controlar lo que tu llevas en el corazón, pero de mi depende lo que yo cargo en el mio…

Cada día en todo momento, usted puede decidir que emociones o sentimientos quiere poner en su corazón. Aquello que elija lo tendrá hasta que decida cambiarlo. Es tan grande la libertad que Dios nos da que incluso tenemos la opción de amargarnos o ser felices.

La palabra de Dios es clara al respecto:

“En este día pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ustedes, de que les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición. Escojan, pues, la vida para que vivan ustedes y sus descendientes.” (Deuteronomio 30,19)

Podemos escoger bendición o maldición. Es sorprendente la cantidad de personas que escogen maldición al tomar las decisiones equivocadas. Nuestras decisiones también pueden llevarnos al punto tal de tener que escoger entre la muerte o la vida.

Fuente: devocionalescristianos.org

¿Cómo lidio con el estrés?

Jesucristo constantemente estuvo bajo presión. Sufrió presiones de tiempo; rara vez gozó de privacidad; siempre lo interrumpían; las personas, en repetidas ocasiones, lo malinterpretaron, lo criticaron y lo ridiculizaron. Experimentó tal clase de estrés que hubiera hecho claudicar a cualquiera de nosotros.

No obstante, al considerar la vida de Cristo, rápidamente descubrimos que permaneció en paz aun bajo presión. Nunca estuvo en apuros. Siempre estaba calmado. Poseía una tranquilidad en su vida que le permitía lidiar con el exceso de estrés. ¿Cómo logró hacer esto con tanto éxito? Él fundamentó su vida sobre las bases firmes del manejo del estrés. Si lográramos entender y aplicar estos principios a nuestras vidas, podríamos experimentar menos estrés y más tranquilidad emocional.

Identifícate: Conoce quién eres

Jesús declaró: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan8:12). «Yo soy la puerta» (10:9); «Yo soy el camino, la verdad, y la vida» (14:6); «Yo soy el buen pastor» (10:11); «Yo soy el Hijo de Dios» (10:36). ¡Cristo sabía quién era!

El primer principio para controlar el estrés en tu vida es éste: Conoce quién eres. Este es el principio de la identidad. Jesús dijo: «Yo sé quién soy. Yo mismo me testifico». Esto es de suma importancia en el manejo del estrés porque si no sabes quién eres, otro tal vez te lo dirá, desde su propia perspectiva. Si ignoras tu identidad, permitirás que otros te manipulen y presionen para que seas alguien que no eres.

Mucho del estrés que experimentamos en la vida viene como resultado de portar una careta, de no ser genuinos con los demás, de vivir una vida doble o de aparentar ser alguien que en verdad no somos. La inseguridad siempre ocasiona presión en nuestras vidas, y cuando estamos inseguros nos sentimos obligados a actuar y a adaptarnos. Establecemos estándares irreales para nuestras vidas y a pesar de que luchemos, luchemos y luchemos, nos quedamos cortos. Naturalmente, la tensión y la presión son el resultado.

La primera manera de controlar el estrés en mi vida es adquirir un equilibrio interno en cuanto a lo que soy. Y sé quien soy cuando sé a quién pertenezco. Soy hijo de Dios. No fui puesto en la tierra por accidente, sino con un propósito. Dios me ama profundamente. Soy acepto ante Dios. Él tiene un plan para mi vida, y debido a que me creó, soy de mucho valor. Y como él lo puso aquí, eres significativo. Para poder lidiar con el estrés, necesitas saber quién eres. Y hasta que logre controlar este asunto, la inseguridad te va a presionar.

Dedícate: conoce a quién tratas de agradar

El segundo principio del manejo del estrés en la vida de Cristo se halla en Juan 5:30: «Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo sólo según lo que oigo, y mi juicio es justo, pues no busco hacer mi propia voluntad sino cumplir la voluntad del que me envió».

Este es el principio: Conoce a quién tratas de agradar. Entiende que no puedes agradar a todo el mundo, porque en tanto lo logres con un grupo, otro se disgustará contigo. ¡Ni aun Dios se dedica a agradar a todo el mundo, de modo que es vano procurar hacer algo que ni siquiera él hace!

Jesús sabía a quién intentaba agradar; para él eso era un asunto contundente: «Yo voy a agradar a Dios Padre». Y el Padre respondió: «Éste es mi hijo amado; estoy muy complacido con él» (Mateo 3:17).

Cuando uno no conoce a quién está tratando de agradar, se rinde ante tres cosas: la crítica (porque le afecta lo que otros piensen de su persona), la rivalidad (porque le preocupa que otro le lleve la delantera), y el conflicto (porque se siente amenazado cuando alguien discrepa de uno).

Si busco primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas las demás cosas necesarias de la vida me serán añadidas (Mateo 6:33). Esto significa que si me dedico a agradar a Dios, eso simplificará mi vida. Siempre haré lo correcto, aquello que agrade a Dios, a pesar de lo que piensen los demás.

Nos encanta atribuirles a otros, la causa de nuestro estrés: «Tú me obligaste…», «Debo…» «Tengo que…» En realidad, hay pocas cosas en la vida (sin mencionar el empleo) que tenemos que hacer. Cuando decimos: «Tengo que hacerlo», «Debo hacerlo», «Necesito hacerlo», realmente estamos diciendo «Escojo hacerlo, porque no deseo pagar las consecuencias», difícilmente podrá alguien obligarnos a hacer algo, de manera que no podemos culpar a otro de nuestro estrés. Cuando nos encontramos bajo presión, decidimos permitir que otros nos presionen. No somos víctimas a menos que permitamos que las exigencias de los demás nos presionen.

Organízate: conoce lo que tratas de lograr

Aquí tenemos el tercer principio de Jesucristo para lidiar con el estrés: «Aunque yo sea mi propio testigo mi testimonio… es válido, porque sé de donde he venido y a dónde voy» (Juan 8:14). El principio es este: Conoce lo que tratas de lograr. Cristo declaró: «Sé de donde he venido y a dónde voy». A menos que planifiques tu vida, y fijes prioridades, experimentarás la presión de lo que otros consideren importante.

Todos los días vives de acuerdo a las prioridades o a las presiones. No hay otra opción. O decides lo que es importante para tu vida o permitirás que otros te lo dicten. Estableces las prioridades o vives con las presiones.  Es muy fácil actuar bajo la tiranía de la urgencia, llegar al final del día y reflexionar: «¿Habré logrado algo realmente? Gasté mucha energía e hice muchas cosas pero, ¿logré hacer algo importante?». Estar ocupado no necesariamente resulta productivo. Es posible encontrarse dando vueltas en el mismo lugar sin lograr nada.

La preparación te permite sentirte calmado. Dicho de otra manera, «prepararse le evita la presión mientras que la desidia le da lugar a la presión». Organizarse y prepararse adecuadamente le reduce el estrés porque estás consciente de lo que eres, a quién trata de agradar y qué es lo que deseas lograr como meta. Fijarte objetivos claros simplifica la vida en gran manera. Dedica unos minutos para hablar con Dios diariamente. Consulta tu agenda del día y decide: «¿Realmente querré ocupar un día de mi vida de esta manera? ¿Estaré dispuesto a cambiar estas veinticuatro horas de mi vida en pro de estas actividades?».

Fuente: especialidadesjuveniles.com – Extracto tomado y adaptado del libro Respuestas a las dificultades de la vida, de Rick Warren, publicado por Editorial Vida © 2011. Usado con permiso.

Un minuto

Un minuto sirve para sonreír. Sonreír para el otro, para tí y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua. Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.

Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el “sí” o el “no” que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria.

En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, crer, vencer y ser.
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo, un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante.
Solo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos. De todos los minutos bien vividos.

Un minuto… Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta… pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas. Decimos “un minuto” y nos parece nada. Pero c
ómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.

Un minuto… parece increíble… parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo.
Alguien alguna vez dijo: “Vive cada minuto como si fuera el último”.
Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente. Aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que “si no es hoy será mañana”. Tu tiempo es ahora… el futuro es incierto… Vive cada minuto intensamente.

Valora cada minuto que Dios te ha dado en esta vida. Que no vayas sin rumbo, que busques su verdadero sentido. Busca tu propósito y persíguelo hasta el fin. No permitas que tu vida pase delante de tus narices sin hacer nada, sin valorar tu tiempo. Dios te tiene de su mano para acompañarte.

El anillo del rey

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total… Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:

No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje – el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey -. Pero no lo leas – le dijo- mantenlo escondido en el anillo. Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino…

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso: Simplemente decía “Esto también pasará“.

Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes… y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.

¿Qué quieres decir? – preguntó el rey -. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.

Escucha – dijo el anciano -: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había
desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:
Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.

Palabras de Charles Chaplin

¡Hey, hey, sonríe!
más no te escondas detrás de esa sonrisa…
Muestra aquello que eres, sin miedo.
Existen personas que sueñan con tu sonrisa, así como yo.

¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.

¡Ama!
Ama por encima de todo, ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre!
Olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz.

¡Busca!
Busca lo que hay de bueno en todo y todos.
No hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación.

¡Acepta!
La vida, las personas,
haz de ellas tu razón de vivir.

¡Entiende!
Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.

¡Eh! Mira…
Mira a tu espalda, cuantos amigos…
¿Ya hiciste a alguien feliz hoy?
¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?

¡Eh! No corras…
¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro tuyo.

¡Sueña!
Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.

¡Cree! ¡Espera!
Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.

¡Llora! ¡Lucha!
Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.

Oye…
Escucha lo que las otras personas tienen que decir,
es importante.

Sube…
Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar.
Mas no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.

¡Descubre!
Descubre aquello que es bueno dentro tuyo.
Procura por encima de todo ser gente,
yo también voy a intentar.

¡Hey! Tú…
ahora ve en paz.

Yo preciso decirte que… TE ADORO,
simplemente porque existes.

Charles Chaplin

Entrevista con Dios

Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una Gran entrevista, y mi deseo fue concedido permitiéndoseme una reunión con DIOS!!!

-”Pasa” me dijo Dios “¿Así que quieres entrevistarme?”
-”Bueno”, le conteste, “Si tienes tiempo…”

Se sonrió por entre la barba y dijo:
-”Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo.”
Que preguntas quieres hacerme?
-”Ninguna nueva, ni difícil para ti:
¿Que es lo que más te sorprende de los hombres?”
Y dijo:
“Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por ser niños”.
“Que primero pierden la salud para tener dinero y acto seguido, pierden el dinero para recuperar la salud”.
“Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro”.
“Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido”.

Y pensar que YO…, con los ojos llenos de lagrimas y la voz entrecortada dejó de hablar. Sus manos tomaron fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo y para cortar el clima, le dije:
“Me dejas hacerte otra pregunta?”
No me respondió con palabras, sino solo con su tierna mirada.

Como Padre: “Que es lo que le pedirías a tus hijos?”

“Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que pueden hacer es dejarse amar”
“Que aprendan que toma años construir la confianza y solo segundos para destruirla”
“Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino A QUIEN tienen en sus vidas”
“Que aprendan que no es bueno compararse con los demás; pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos”
“Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita”
“Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlaran”
“Que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas”
“Que aprendan que a perdonar se aprende practicando” “Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben como demostrarlo”
“Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad”
“Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos”
“Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno ha encontrado un verdadero tesoro
Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a si mismos”
“Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen”
“Que de lo que siembra, cosechan; si siembran chismes, cosecharan intrigas. Si siembran amor, cosecharan felicidad”
“Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas, sino aprender a ser feliz con lo que tienen”
“Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones”
“Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por los que les falta y carecen”
“Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente”
“Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos, llegan lejos en la vida”
“Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores”
“Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja mas rápidamente de ellos, o que al dejarlas ir, las deja para siempre a su lado”
“Que a pesar de que la palabra amor puede tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso”
“Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos, el quererlo exige todo, el amor lo entrega todo”
“Que nunca harán nada tan grande para que los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente, los amo a pesar de sus conductas”
“Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de mí, es la distancia de una simple oración…”

Y así, en un encuentro profundo, tomados de la mano, continuamos en silencio… Será posible que alguna vez aprendamos?
Bueno si…. pero, no es gratis.

Fuente: www.leonismoargentino.com.ar

Lo único que quiero es Ser Feliz

El ser feliz es una necesidad para las personas, muchos quieren disfrutar la vida pero no saben como hacerlo, pareciera que es más fácil odiar la vida que amarla. No disfrutan las relaciones, las amistades, el trabajo, no disfrutan nada y llegan a preguntarse ¿Por qué no puedo ser feliz? Y buscan respuestas en otros culpándolos de todas sus desgracias, culpan a los padres, a los maestros, a los amigos, al cónyuge, al jefe y a todo aquel que se le ocurra o se le atraviese en el camino. Es fácil buscar culpables cuando no queremos cambiar y simplemente nos dejamos llevar por las circunstancias de la vida.

El ser feliz es algo que depende exclusivamente de mí y que comienza a medida que me amo a mi mismo. No se trata de ser egoísta al pensar en mi mismo, se trata del principio espiritual “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”. No puedes pretender ser feliz con otros si no eres feliz contigo, ni te aceptas ni te soportas a ti mismo. Recuerda el ser feliz no depende de otros, es tu elección que cambia el mundo.

La felicidad no es un sentimiento, es un modo de vida que se aprende viviendo en gratitud. Tu felicidad no esta determinada por lo que digan o hagan otras personas, está determinada por lo que tu pienses acerca de ti mismo.

¿Qué piensas acerca de ti mismo? Quizás es tiempo de cambiar esa imagen que tienes de ti porque no es lo que Dios diseño para ti. Es tiempo de dejar de verte como una víctima, hoy es el día que tienes que comenzar a verte como protagonista.

¿Qué cosas necesitas cambiar para verte como protagonista? ¿Será tu comportamiento? ¿Será tu actitud? ¿Será tu manera de ver la vida? Quizás no alcances a ver y necesitas la ayuda de un entrenador que te ayude a ver aquellas cosas que no estás viendo, sin embargo déjame decirte que el primer paso para ser feliz es tener la paz con Dios, El es el dador de la felicidad, y si estoy amándole a El y me amo a mi mismo, es más fácil amar a los demás y disfrutar la vida.

“Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien!” Salmos 1:3

Somos felices cuando todo nos sale bien, nos encanta que todo nos salga bien y si eso es lo que busca comienza en este día a ser feliz. Algunas cosas que puedes hacer:

1. Agradecer a Dios por la vida y la oportunidad que te da para disfrutarla.

2. No pienses ni hables nada contrario a lo que Dios dice que eres. Piensa lo mejor.

3.  Olvida los errores del pasado, el ayer es historia. Disfruta el presenta y planifica el futuro.

4. Haz sentir a las personas que tienes a tu lado que son importantes para ti.

5.  Busca siempre el lado positivo del fracaso. ¿Qué puedes aprender hoy?

6.  Practica el poder de la sonrisa, el poder del abrazo y el poder de las palabras positivas con las personas que encuentres cada día.

7.  No te olvides “Quien tiene a Dios nada le falta”

Hay otras ideas prácticas que te ayudaran pero debes recordar que la felicidad es un viaje no un punto de llegada y esta felicidad llega con la decisión de cambiar paradigmas, creencias y cosas que debemos abandonar. Hoy es el mejor día para ser feliz y aunque parezca imposible está a pocos segundos de que suceda. Es tu elección.

Fuente: renuevodeplenitud.com

La Iglesia necesita vasijas llenas

¿Está tu vasija llena de aceite? ¿Está tu vida rebalsando del Espíritu? Es una promesa del Señor, y una necesidad vital para vivir una vida rebosante de gozo, de paz, y de abundancia. Pero además, necesitamos del aceite del Espíritu para consagrarnos como sacerdotes, así como fueron ungidos Aarón y sus hijos. Aceite para sanarnos, aceite para alimentarnos, aceite para ungirnos, aceite para alumbrar como antorchas.

La Biblia nos habla en 2° Reyes 4 de un milagro de provisión que Dios hizo a través del profeta Eliseo a una mujer viuda de un siervo de Dios, que vivía en escasez. Aquella mujer estaba acorralada por sus acreedores, quienes les reclamaban a sus hijos como forma de pago. El profeta le indicó que buscara vasijas vacías, no pocas, se encerrara junto con sus hijos y volcara en cada una de ellas de la única porción de aceite que tenía ¡Y el aceite se multiplicaría milagrosamente! Tendrían tanto aceite como vasijas vacías en las cuales derramarlo.

La Iglesia, esposa del Cordero, ha tenido a lo largo de su historia una experiencia similar. Cuando en su origen los discípulos fueron llenos del Espíritu, eran como vasijas rebalsando de poder y de abundancia que llevó a la Iglesia a crecer y brillar a lo largo de todo el mundo conocido. Pero cuando el aceite del Espíritu dejó de ser derramado sobre otras vasijas, cuando dejó de buscar el Espíritu y el aceite comenzó a escasear, igual que aquella mujer, la Iglesia perdió su vigor y entró en necesidad. Comenzó a ser apremiada por el diablo que, como un acreedor usurero comenzó a reclamarle sus hijos, el fruto de su esfuerzo.

Pero Dios prometió derramar de su Espíritu de lo alto para restaurar a la Iglesia a su vigor y fortaleza de origen. “Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre…Yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos” (Isa. 44:2)

Dios prometió derramar de su Espíritu sobre toda carne y sobre sus siervos y sus siervas. Es interesante que “derramar” significa varias cosas: Verter, esparcir cosas líquidas. Desbordar, rebasar, fluir, desparramar, diseminar. Publicar, extender, divulgar una noticia, repartir.

Cuando Dios prometió derramar de su Espíritu Santo estaba diciendo que no sólo llenaría vasijas vacías, sino también que estas rebalsarían y el Espíritu derramado, se esparciría sin control sobre toda carne. Porque como dice Malaquías, cuando Dios promete bendecir a sus hijos lo hace a su manera, ¡Hasta que sobreabunde!

El Señor no sólo está interesado en que tu vida esté rebalsando por ti mismo, sino para que la Iglesia se levante de cualquier y recupere la vida abundante y la fuerza para seguir cumpliendo con su tarea misión en esta tierra.

Hoy, el Señor nos manda que hagamos lo mismo que el profeta demandó de aquella mujer: Juntar muchas vasijas, que estén vacías de sí mismas y volver a encerrarnos para buscarle como ocurrió con los discípulos en el Aposento Alto. Y un nuevo Pentecostés llenará nuestras vidas de tanto aceite que nos rebalsará y se derramará para sanidad de las naciones.

Volvamos a clamar por aceite, volvamos a buscar de su Espíritu para garantizar la libertad de nuestros hijos y devolver a la Iglesia su vigor, su abundancia y su influencia sobre toda la tierra.

Pastor Roberto Vilaseca. Iglesia Cristiana Fuente de Vida

Todo me es lícito, pero no todo me conviene

La vida cristiana no es impositiva, Dios es caballero cuando nos llama y nos deja a nuestra propia decisión el hecho de abrirle nuestro corazón o no, aunque para ser sincero personalmente creo que la mejor decisión que podemos tomar en nuestra vida es entregarle nuestro corazón a Dios. Una de las preguntas mas frecuentes cuando iniciamos la carrera cristiana es: “¿Esta bien que hago esto?” o “¿Es prohibido hacer aquello?”. La verdad es que Jesús nos ha hecho libres de toda atadura de pecado que teníamos en el mundo, en mis casi diez años de caminar con el Señor jamás la Iglesia o un Líder Espiritual me ha prohibido algo, lejos de eso he aprendido que dentro de mi hay un Espíritu Santo que mora y es quien me dirige cada segundo de mi vida y es la voz que tengo que escuchar para andar conforme a la voluntad de Dios. Pero no esta de más decir que hay muchos que tienen dudas grandísimas sobre hacer esto o aquello y sobre que tan bueno es realizar ciertas acciones, es por esa razón que este tema va enfocado a todos aquellos que en momento determinado han tenido un conflicto interior sobre como están viviendo su vida.

La libertad de Dios.San Juan 8: 32 dice: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. Jesús dijo en San Juan 14: 6; “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”, todo esto quiere decir que cuando entregamos nuestro corazón a Jesús, el nos hace libres, ¿Libres de que?, libres del pecado, libres de la muerte, libres de condenación, libres de toda atadura que martirizaba nuestra vida. En pocas palabras tu eres libre. ¿A que se refiere la libertad de Dios?, la libertad de Dios se refiere a ya no estar atados al pecado que antes no nos permitía ser felices, se refiere Ha andar ya no conforme a las corrientes de este mundo, sino mas bien conforme a la voluntad de Dios. Pero muchas veces la Libertad que Dios nos ha otorgado por medio de su Hijo Jesucristo, viene a convertirse en un libertinaje, y es ahí en donde tenemos que poner un alto a todo aquello que lejos de agradar a Dios lo esta desagradando.

Todo me es licito.- Cuando hablamos de que “todo me es licito”, nos referimos a que en Cristo no hay imposición de reglas a seguir, Dios nos ha dotado de libre albedrío para poder elegir que es lo que queremos, lastimosamente desde el principio a través de Adán, se ha demostrado que el hombre toma la Libertad que Dios le da para elegir y la convierte en pecado. Miles de años después puedo decir con certeza que no se ha avanzado en esta área, que el hombre sigue tomando la libertad que Dios le ha otorgado y la sigue convirtiendo en pecado. No soy religioso en el sentido que no voy apedrear aquel que comete pecado, pero si es necesario darnos cuenta que hay normas por las cuales tenemos que guiarnos para no caer en el error del pecado.

Desde hace mucho tiempo recibo cartas de muchos jóvenes de todas partes del mundo preguntado si es permitido esto o aquello y que pienso sobre algún tema controversial, etc, pues por esa misma razón me decidí a escribir un tema el cual pueda orientarte sobre que decisión o actitud tomar sobre ciertas situaciones que se nos presentan, a lo mejor diariamente.

Pero no todo me conviene.- Si decimos que todo nos es licito, es porque todo nos es permitido, si la frase llegara hasta ahí, creo que habría un libertinaje de pecado tremendo en el mundo, mas del que actualmente hay. A lo mejor muchos viven su vida tomando solo media frase y pasen revolcándose en el pecado día tras día. Pero es necesario que prosigamos y nos demos cuenta que la terminación de la frase bíblica tiene gran importancia y no detona una prohibición, sino mas bien un análisis, es decir que no solo tenemos que dejarnos ir porque “todo nos es licito”, sino que también tenemos que analizar si “nos conviene o no”.

La mayor parte de jóvenes entusiasmados por su deseos de darle rienda suelta a la carne, optan por no analizar si es conveniente o no hacer esto o aquello, sino que seducidos por el mundo se dejan caer como una hoja que un día estuvo en un árbol. Es triste ver jovencitos(as) que un día estuvieron consagrados a Dios y ahora andan perdidos en el mundo todo por creer que “cierta acción no esta mal” y sin darse cuenta dicha acción los fue llevando poco a poco a la derrota espiritual. Es de sabios el reconocer que fallaste y levantarte para ya no fallar mas, pero es triste reconocer que no todos tienen el valor de volver a intentar agradar a Dios, sino mas bien luego que fallan no hacen nada por restaurar su comunión con Dios y no solo hablo de aquellos que físicamente se alejaron de sus congregación, sino también de aquellos que aun asistiendo regularmente a una han dejado la comunión con su Padre Celestial, debido a la mala administración de la libertad que Dios les ha otorgado.

La regla de la conveniencia.- No existe una regla que diga como tener que hacer las cosas, tampoco es mi intención imponer normas, pero necesitaba ciertos pasos a seguir para mostrarte cual tendría que ser la regla que deberías seguir para analizar si algo te conviene o no. Humildemente quiero decirte que los siguientes pasos, son la regla a seguir que me he trazado durante mi caminar cristiano y ahora lo quiero compartir contigo:

1. Antes de tomar una decisión tienes que buscar a Dios: Es fundamental la búsqueda de Dios, si tu no buscas a Dios no tendrás comunión con El, y si no tienes comunión con El, difícilmente escucharas su voz para guiarte en el camino correcto.

2. Examina si lo que vas hacer levantara el Nombre de Jesús en alto: Tu a lo mejor digas que esto se oye muy religioso, pero no es que sea religioso, sino que tienes que entender algo, tu te haces llamar “Cristiano”, lo cual significa que sigues los pasos de Cristo y parte de seguir los pasos de Cristo es agradar a tu Padre que esta en los cielos, entonces si vas hacer algo que lejos de exaltar el Nombre de Jesús hará que otros hablen de tu comunión con Dios, ¿Para que hacerlo?, ¿Qué vale mas?, ¿Agradar al hombre o agradar a Dios?, creo que la respuesta es sencilla y tu la sabes, entonces si tu sabes que algo que vas a hacer pisoteara el Nombre de Jesús, sencillo “No lo hagas” y te aseguro que Dios se agradara mas de ti por tu fidelidad en medio de un mundo infiel.

3. No asistas a lugares en donde un hijo de Dios no tiene que estar: Tu puedes decir: “¿Qué tiene de malo asistir a “x” lugar si de todas formas no haré nada malo?”, y literalmente a lo mejor tienes razón, talvez tu intención no sea la de hacer algo malo, pero no solo por eso dejaras que tu testimonio sea vituperado, por ejemplo tu puedes decir: “no tiene nada de malo asistir a la discoteca, mientras no haga nada malo”, lo malo no es la discoteca, lo malo es el testimonio que darás estando ahí, es decir, la Biblia dice que somos cartas leídas para el mundo, eso quiere decir que la gente esta pendiente de lo que nosotros hacemos y si queremos ganarnos a nuestros amigos, tenemos que demostrarles que Jesús cambio nuestra vida y que no necesitamos de lugares de perdición para ser felices, al contrario nosotros tenemos nuestras actividades en donde nos divertiremos y a la vez estaremos agradando a Dios.

4. No te dejes llevar por algo, aun este parezca inocente: Hay ciertas acciones que pareciera que no le hace mal a nadie y a lo mejor es cierto, pero en esos momentos tienes que imaginarte que es lo que haría Jesús en ese momento, no importa lo que sea, pero ¿Crees tu que Jesús lo haría?, si la respuesta es “NO”, entonces no lo hagas tu, es sencillo, guía tu vida imaginándote ¿Que haría Jesús? en ese caso y te aseguro que las decisiones que tomes serán respaldadas por Dios.

5. No te dejes llevar por los comentarios de los demás: A lo mejor tus amigos o familia que son inconversos te digan, “¿Porque no lo haces?, no tiene nada de malo”, y te voy a dar una respuesta sencilla, ellos a lo mejor no vean malo el pecado, pero tu si, ¿Sabes porque?, porque la Biblia dice que ellos “a lo malo le llaman bueno, y a la bueno le llaman malo”, porque las cosas espirituales tienen que discernirse espiritualmente y una persona que no busca de Dios difícilmente entenderá que hay ciertos limites los cuales no nos conviene superar por el bien de nuestra comunión personal con Dios.

Hay muchos factores que deberíamos evaluar antes de realizar una acción que posiblemente va ofender a Dios, no se trata de ser aburridos o apáticos, pero si de agradar al que agrado merece, esto es a Dios. A lo mejor tu pierdes tu tiempo en tratar de agradar a la gente que te rodea y por mas que lo intentas no lo logras y en tu afán de lograrlo muchas veces le fallas a Dios, olvidándote que hay ciertas acciones que lejos de honrarlo lo deshonran, es ahí en donde tenemos que ser sabios y buscar primeramente el reino de Dios y su justicia, puesto que las demás cosas nos vendrán por añadidura.

No podemos negar que la mayoría de veces antes de realizar una acción siempre sabemos que es lo correcto y que es lo incorrecto. Recuerda Todos nos es licito, pero también es una medida para ver quienes realmente son fieles a Dios que aun en medio de la libertad de elección siempre eligen el agradar a Dios. Si tu eres uno de ellos te felicito y ten por seguro que hay galardones que te esperan en la eternidad, pero por otra parte eres una persona que se ha olvidado de que no todo te conviene convirtiendo la Libertad de elección que Dios te da en un libertinaje de pecado, es hora de que reconozcas de donde has caído y que regreses a los brazos de aquel que un día te tuvo seguro y con mucho amor, esto es a Jesús quien dio su vida por ti en la cruz del calvario.

1 Corintios 10: 23

“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”.

Fuente: destellodesugloria.org

Pasión: la clave para una vida extraordinaria

¿Cuál es la diferencia entre una vida de temor y una vida de posibilidades? ¿Entre una vida ordinaria y una vida extraordinaria? Es una diferencia bastante grande.

La mayoría de las personas que conozco quieren ser mejores personas de lo que ahora son, quieren tener más ingresos, anhelan tener un mejor trabajo, disfrutar de su relación con su familia, con su cónyuge, y si todavía no tiene pareja quiere tener una relación. Muchos quieren crecer en su relación con Dios, tener un ministerio en la iglesia, gozar de buena salud, hacer grandes cosas, todos quieren una vida extraordinaria pero no saben como conseguirla.

La Biblia enseña en Mateo 7:7,8 “Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que bu
scan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido.”
(BLS)
Si usted quiere una vida extraordinaria tiene que seguir los tres pasos:

1) Pedir y se dará. ¿Qué es exactamente lo que quiere? Una de las razones por las cuales solo del 3 al 5% de la población mundial sí obtiene todo lo que quiere es porque saben lo que quieren. Muchos dicen: “Quiero tener una mejor relación con mi cónyuge”, pero es algo muy general y de seguro nunca lo sabrá cuando tenga una relación excelente con su pareja. Debo preguntarme ¿Qué es una mejor relación con mi pareja? Defina lo que quiere en su vida y obtendrá lo que busca. Dios siempre quiere lo mejor para usted.

2) Buscar y Encontrará. Lo que usted desea o quiere para su vida no llegará si no lo anda buscando. Tampoco llegará si lo busca en otro lado. Usted necesita buscar ayuda, buscar las herramientas que le permitan vivir la vida extraordinaria. Usted no necesita reinventar la rueda porque ya alguien la inventó, lo que usted necesita es un coach o un mentor que le ayude a llegar a esa vida extraordinaria en el menor tiempo posible.

3) Llamar y se abrirá. Como puede ver ya usted está pidiendo a Dios la vida que quiere, esta buscando lo que necesita para llegar a esa vida y en este tercer paso usted debe tomar acción, moverse, generar la vida que quiere, comprometerse y esforzarse por esa bendición. Dios abre las puertas de bronce, usted debe abrir las de maderas. ¿Qué puertas quiere que se le abran? ¿La puerta de las relaciones? ¿La puerta de las finanzas? Usted debe llamar para que se abran.

Es tiempo de vivir la vida que quiere, no viva más en esclavitud o mediocridad, usted ha sido llamado a una vida de libertad, deshágase de los grilletes que le mantienen atado, y corra con los sueños que Dios dispuso en su corazón, llénese de pasión en este día. Descubra cuál es su pasión y sígala, es todo lo que necesita para vivir una vida extraordinaria.

La pasión es poderosa. Jesús fue un hombre apasionado, vivió una vida extraordinaria. Moisés y otros grandes hombres que han hecho historia se llegaron a conocer por su pasión. La pasión es su primer paso hacia el logro, ella hace que lo imposible sea posible. La pasión es la que le lleva a pedir, a buscar, a aprender y es la que le abre las puertas del triunfo. Cuando usted se apasiona por la vida, por lo que hace, todo es tan natural, que lo ordinario se vuelve extraordinario.

Si usted quiere un matrimonio extraordinario, una familia extraordinaria, ingresos extraordinarios manténgase alejado de los que apagan el fuego, de los que le roban pasión. No busque la pasión en otro lado, esta en ti. Como dice el Apóstol Pablo a Timoteo: “Por eso te recomiendo que no dejes de usar esa capacidad especial que Dios te dio cuando puse mis manos sobre tu cabeza.” 2 Timoteo 1:6 (BLS)

Se dice que en India, un rico hacendado llamado Alí Jafet, vendió su hacienda Golconda y se fue a buscar diamantes por todo el mundo. Un tiempo después se encontró arruinado y sin conseguir su propósito. Pero el que le compró la finca Golconda encontró en ella la más grande mina de diamantes de su país. Muchas personas buscan tesoros fuera de sus propios cursos y limites que Dios le ha dado. Dedican tiempo y dinero a esa búsqueda sin darse cuenta del tesoro que subyace en ellos mismos. Dios le ha dado una hacienda llena de tesoros: Sus habilidades personales, sus capacidades humanas y espirituales son tesoros escondidos. También tiene el tesoro de su familia, su iglesia, y amistades. Su vida debe valorarla como se valora el diamante. Avive el fuego en su vida y encontrará la mina de diamantes que tanto desea. La Vida Extraordinaria está en Dios con todo lo que él le ha dado pero debe comenzar a pedirla y a buscarla.

Fuente: En amor y liderazgo, Pedro Sifontes. Coach Personal
Especializado en Liderazgo y Desarrollo Personal